Logo800

El mercurio y otros contaminantes de más de 100 mil focos ahorradores fueron reciclados

Facebook
Twitter
WhatsApp
LinkedIn
Telegram
Email
Imprimir

Una de las alternativas que se usa en el país para reducir el consumo energético es reemplazar las bombillas incandescentes por los focos ahorradores (ojo, no los LED); sin embargo, no nos percatamos que de no ser reciclados correctamente pueden causar serios daños al medio ambiente y a la salud. ¿por qué? por el mercurio que llevan en su interior.

De acuerdo con la Organización Mundial de la Salud (OMS) y el Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente (PNUMA), el mercurio es uno de los minerales más contaminantes en el mundo, afecta al aire, al agua y a los seres humanos.

Algunos de estos males que genera son:

Daños al sistema nervioso de los humanos: 10% de la población mundial en riesgo.

Problemas de desarrollo fetal: 1,6 millones de niños afectados cada año.

Contaminación de peces: 70% de las especies de peces predadores con niveles de mercurio superiores a los recomendados.

El último año, Bolivia importó más de 10 millones de focos ahorradores, objeto que no siempre es reciclado de la manera adecuada y es echado a los basureros sin contemplar el daño que causa.

Un par de amigos comprometidos con el cuidado medioambiental diseñaron un proyecto para la descomposición de los focos ahorradores, de modo que sus partes se puedan volver a utilizar y hasta crearon una máquina que les permite este procesamiento.

La iniciativa contó con el apoyo de la cooperación internacional y ahora trabajan en alianza con empresas privadas de La Paz y El Alto, de las cuales recogen el material a ser tratado. Pero además, se han asociado a un emprendimiento que hace algo similar en Cochabamba.

Energea, pionera en su tipo

En 2015, Hernán Zabala y Antonio Mendoza fundaron en La Paz Energea, un emprendimiento único en su tipo para la recolección y el reciclaje de los llamados focos ahorradores, con la finalidad de reducir la contaminación que generan sus componentes en general y el mercurio en particular.

“En Bolivia no existía una alternativa para el tratamiento de estos residuos de manera segura, por ello, trabajamos con la Cooperación Suiza para desarrollar una máquina que usamos para hacer el tratamiento”, expresó Zabala.

Ambos se conocen desde primero de primaria y fue en 2013 que comenzaron a perfilar esta idea. De allí surgió Energea, proyecto que ganó un capital semilla en un concurso del Banco Interamericano de Desarrollo (BID), en la rama de ideas de negocios verdes del área de eficiencia energética.

Con estos recursos y otros que ambos pusieron de sus ahorros lograron consolidar Energea, cuyos pilares de trabajo son tres:

Optimizar los recursos energéticos en industrias para reducir la huella de carbono

Gestionar residuos

Educar sobre la recolección de residuos

Ahora ellos ofrecen un servicio de recojo y reciclaje de bombillas y lámparas fluorescentes usadas a las empresas. Para ello también tejieron alianzas con la Cámara Nacional de Industria, con la que desarrollan campañas de socialización y concientización.

¿Cómo reciclan las piezas?

Gracias a las alianzas que han tejido con diversas empresas, ellos recogen los focos con cierta regularidad y luego los trasladan a su planta donde proceden a separar sus componentes.

Zabala destacó que debido a la fragilidad de las lámparas y bombillas solo recolectan estos materiales de la ciudad de La Paz y El Alto. No obstante, destaca que hay una empresa similar a la suya en Cochabamba, con la que se aliaron de forma estratégica para respaldarse en el reciclaje de estos residuos.

Desde que comenzaron hasta la fecha, Zabala remarcó que han logrado tratar unas 100 mil lámparas fluorescentes que contenían mercurio.

Afirmó que no sabe con exactitud en qué cantidades se sigue importando al país este producto, pero recuerda que en años pasados, las autoridades hicieron campaña para el uso de estos dispositivos y que incluso los regalaban, sin tener un plan para el reciclado. En 2008, distribuyeron 5 millones de unidades en 2011 fueron 10 millones.

Acerca de la importación, “tenemos el dato de que, más o menos, entre 2011 y 2012 se importaban 11 millones de estas lámparas fluorescentes por año”, acotó

La campaña de focos ahorradores comenzó en 2011 con el Decreto Supremo Nro 948, del 5 de agosto. En esta normativa se recomienda dar continuidad a este programa para reducir el uso de energía. En años posteriores se identificó que igual hubo otra campaña, como en 2023, cuando se adquirieron otros 10 millones de focos ahorradores.

¿Hay puntos de recolección?

Zabala explicó que no tienen puntos de recolección, pero las personas que deseen entregarles sus lámparas o bombillas lo pueden hacer llevándolas a su planta, que está ubicada en El Alto. Caso contrario, recomienda no botarlas al basurero, sino guardarlas hasta la próxima campaña.

“Recomendamos que se usen cajas de zapatos con papel periódico (para guardarlas), porque esto evita el tema de las vibraciones y reduce bastante el riesgo de rotura”, apuntó.

¿Cómo debe estar una bombilla ahorradora para ser reciclada?

El cofundador de Energea aclaró que estas piezas solo se pueden reciclar si el mercurio que hay dentro de la bombilla no se ha dispersado, por tal motivo siempre que el foco esté intacto puede ser reciclado.

¿Que pasa si está roto? Zabala explicó que siempre suelen quedar residuos de mercurio, pero el reciclaje no tendría tanto impacto, ya que el mayor contaminante ya habría sido liberado.

Los focos ahorradores no son lo mismo que los LED

Los focos ahorradores y los LED no son lo mismo. “Las bombillas LED son reciclables y, a diferencia de las fluorescentes, no contienen mercurio ni otros contaminantes”, se lee en este sitio especializado.

Por tanto, Zabala dijo que no les preocupa mucho lo que sucede con este tipo de dispositivos que ahora se usan cada vez más. En su criterio, estos son mucho más amigables con el medio ambiente.

¿Qué dificultades identificaron?

Energea no se ha topado con dificultades como tal, aunque sí cree que se deben mejorar algunos aspectos como la forma en que las empresas disponen estos materiales para su recojo y posterior reciclaje. Además, esperan que cada vez más entidades se sumen a la iniciativa.

En el proceso también han detectado una oportunidad para trabajar en el reciclaje de otros materiales. Por ahora están estudiando la viabilidad de reutilizar el vidrio para material de construcción, entre otros los envases de las ampollas de vidrio que se usan en los hospitales y también se venden en las farmacias.

Asimismo, está entre sus planes ver la forma de reciclar el plástico de objetos como computadoras y electrodomésticos, ya que son elementos que igual deben ser tratados adecuadamente. “La verdad que seguimos en eso porque es un plástico que no se trata a nivel Latinoamericana”.

El equipo de Bolivia Verifica también contactó a dos clientes de Energea, Droguería Inti y Laboratorios Bagó, desde ambas instituciones resaltaron la buena labor del emprendimiento y su importancia para darle una correcta gestión a estos residuos contaminantes.

(Bolivia Verifica)

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Scroll al inicio