
El panorama de conflictividad en Bolivia durante el primer trimestre de 2026 muestra una intensificación significativa de la tensión social, marcada por una crisis económica, social y política, donde el epicentro de las protestas es La Paz y la solución a esta crisis no pasa por la renuncia del presidente Rodrigo Paz.
En ese contexto de conflictividad, los actores políticos de oficialismo y oposición buscan aprovechar las movilizaciones, bloqueos y el descontento de la gente para su propio beneficio convocando a movilizaciones, pidiendo la renuncia del presidente o realizando cálculos políticos, en caso de nuevas elecciones.
Para el especialista en comunicación política, Manuel Mercado, si el gobierno de Rodrigo Paz, no tiene la capacidad de solucionar este conflicto en base al dialogo, los que más sufrirán los efectos será la gente de escasos recursos.
ÁNGEL LOZANO
PERIODISTA DEL SISTEMA RTP