
Venezuela acusa a EE. UU. de una nueva acción para golpear una de sus principales fuentes de ingresos.
La estatal PDVSA denunció este lunes 15 de diciembre un “ataque cibernético dirigido a detener su operatividad”, en medio de lo que aseguró son intentos de Washington por hacerse del petróleo del país latinoamericano.
Tanto la compañía estatal como el Ministerio de Petróleo indicaron que las operaciones no se han visto afectadas, aunque cuatro fuentes indicaron que los sistemas permanecieron inactivos, lo que perjudicó los envíos de carga petrolera.
“Este intento de agresión se suma a la estrategia pública del gobierno de EE. UU. de hacerse con el petróleo venezolano por vía de la fuerza y la piratería. La clase trabajadora de la industria de los hidrocarburos ya ha enfrentado en el pasado atentados de esta naturaleza”, añadió PDVSA en un comunicado.
El ataque, perpetrado por “intereses extranjeros en complicidad con entidades nacionales que buscan destruir el derecho del país al desarrollo energético soberano”, fue repelido gracias al personal de PDVSA, según el comunicado, agregó.
La denuncia llega en medio de altas tensiones entre los gobiernos de Estados Unidos y Venezuela, incluyendo el despliegue naval de Washington en el sur del Caribe, el mayor en décadas, ataques estadounidenses contra supuestos barcos narcotraficantes que han causado la muerte de al menos 87 personas, así como el cruce de acusaciones entre el mandatario de EE. UU., Donald Trump, y el líder chavista, Nicolás Maduro.
Mientras Washington justifica una lucha contra el narcotráfico, en la que apunta principalmente contra Maduro, al que acusa de encabezar el llamado Cartel de los Soles, que el pasado 23 de noviembre clasificó como una “organización terrorista”, el mandatario venezolano asegura que EE. UU. busca un cambio de régimen en Caracas.
En medio de este panorama, la incautación de un petrolero el pasado 10 de diciembre—la primera captura estadounidense de un cargamento de petróleo venezolano desde la imposición de sanciones en 2019— ya ha provocado una fuerte caída en las exportaciones petroleras venezolanas, afectando también a Cuba, sumida en la crisis y que sufre cortes de electricidad diarios.
(FRANCE 24)