Nuevos héroes nacionales, un afroboliviano, Murillo y otros luchadores históricos
El pleno de la Cámara de Senadores aprobó un total de ocho declaratorias de héroes nacionales, un nuevo mariscal y una festividad como patrimonio cultural durante sus sesiones 176 y 177, las últimas de la Legislatura 2024-2025 que concluirá en noviembre próximo. Todas las iniciativas fueron remitidas a la Cámara de Diputados para su revisión constitucional. El proyecto de Ley 119 declara “Héroe Nacional del Estado Plurinacional de Bolivia al suboficial Pedro Andaverez Peralta. Pedro Andaverez Peralta, nació en Coripata Prov. Nor Yungas del Dpto. de La Paz, el 29 de Junio de 1906, fue hijo de Tomas Landaveri y Rosa Peralta, de muy niño, después de perder a su padre, emigro con su madre a Sud Yungas, mas propiamente a lo que hoy es Chicaloma. Muy joven hizo el servicio militar en el Regimiento Bolívar II de Artillería el año 1929, para luego más tarde concurrir valientemente al llamado de la Patria, al estallar la Guerra del Chaco el año 1932. Durante el tiempo de sus servicios en las mencionadas unidades se realizaron las siguientes acciones de armas: El Regimiento Campos 6 de Infantería combate en El Campo de la Mula Muerta el 21 de octubre de 1932, combates en Platanillos, Nanawa y Cañada Strongest, luego participó en la célebre batalla del 10 de noviembre de 1932 en Aliwatá y Kilometro 7, al mando del entonces Cnel. Bernardino Bilbao Rioja; contraataques bolivianos en Kilómetro 7, ataque enemigo en Km-7, desde el 27 de octubre de 1932 al 18 de febrero de 1933. En el Regimiento Campero 5 de Infantería: ataques de la 4ta. División a Cañadón Gondra del 14 al 16 de agosto de 1933, se repliega el enemigo a Gondra el 6 de septiembre de 1933; se repliegan la 4ta. y 9na. Divisiones de Puesto Urey a cañadón Gondra y Campo Vía el 8 de diciembre de 1933. Durante su permanencia y acciones de armas Obtuvo los siguientes Ascensos: A Cabo el 10 de noviembre de 1932, en Kilómetro-7, a Sargento el 1ro. De diciembre de 1932 en Puesto Montaño y a Sub Oficial el 19 de noviembre de 1933 por Orden del Comando General del Ejército Nro. 39/33. Cayó prisionero en Campo Vía el 17 de diciembre de 1933, permaneciendo cautivo 36 meses, en las prisiones de: Asunción, Tacumbú, Viñascué, Isatí, Recoleta y el Leprosario de Sapucai, siendo sometido a trabajos forzados. Fue repatriado por el protocolo de Paz de Buenos Aires el 21 de enero de 1937, para finalmente retirarse a la vida privada. El proyecto de Ley 204 declara “Héroe Nacional al coronel José Ezequiel Apodaca“. El coronel Ezequiel Apodaca, nace un 20 de octubre de 1831 en Tarija y falleció el 3 de julio el de 1888, a los 57 años, a causa de una infección de hígado. Las honras fúnebres fueron celebradas en la Iglesia San Francisco. Fue hijo de Gregoria Apodaca, vecina de Tarija. Sus padrinos fueron, Francisco Xavier Tapia e Idelfonsa Arse. Estuvo casado con la señora Carmen Echazú, destacada dama de la sociedad de tarijeña. Consumada la invasión chilena a territorio boliviano, al llamado del presidente Daza, el coronel Apodaca se presenta al ejército y es nombrado Jefe de Estado Mayor de la 5º División del ejército de Bolivia. El mayor aporte documental de la memoria escrita por Apodaca, es del 12 de noviembre de 1879, que nos demuestra la magistral actuación de ejércitos y tropas para lograr la victoria de Canchas Blancas, ese escrito describe con detalle la hazaña tarijeña. Antonio Vicente nació en Santa Cruz el 6 de febrero de 1782. Hijo del coronel español, Antonio Seoane de los Santos, gobernador de Santa Cruz hasta 1810, habido con su esposa doña María Petrona Robledo. Seoane desaparece del escenario de la vida cruceña y no vuelve a aparecer sino hasta los comienzos de Ia década del 20. Fue diputado cruceño a la Asamblea de 1825 que determinó la emancipación de Bolivia. Concluidos los actos formales de la creación del estado boliviano, la Asamblea suspendió sus sesiones. Pero quedó en su lugar, designado por ella, el cuerpo denominado “Diputación Permanente“. Seoane fue uno de sus componentes hasta abril de 1826. Cumplida su misión volvió a Santa Cruz.Concluidas las labores como legislador, el gobierno le nombró Juez de Letras en Vallegrande y poco después prefecto del departamento. En 1834 era nombrado Vocal de la Corte Superior de Chuquisaca. Dos veces más fue designado prefecto, la última en 1849. José Manuel Baca Cañoto. Nació en Santa Cruz en 1790 y murió en Jitapaqui, provincia Andrés Ibáñez, Santa Cruz, en 1854. Fue un patriota y luchador por la independencia de Bolivia. Luchó junto a José Manuel Mercado y Manuel Ignacio Warnes en la Batalla de El Pari, el 21 de noviembre de 1816. Cañoto se educó en la biblioteca del párroco Salvatierra. A los veinte años participó del amotinamiento de la guarnición que respondía al llamado libertario de Santa Cruz en 1810. Luego se incorporó a los grupos de patriotas e intervinieron en las más épicas batallas por la independencia, accionar que sostuvo hasta la creación de la República en 1825. Fue designado administrador de San José de Chiquitos, cargo que mantuvo hasta 1830. Fue poeta, cantor y guerrillero. Nacido en Suri, Inquisivi (La Paz) en septiembre de 1757, Murillo estudió derecho en Chuquisaca, pero volvió a La Paz para dedicarse a la minería y ejercer como procurador. Pronto se unió a la causa libertaria, liderando la Revolución del 16 de julio de 1809, junto a otros patriotas. Con apenas 1.000 hombres, enfrentó a las tropas realistas en Chacaltaya, pero fue vencido y capturado en Zongo. El 29 de enero de 1810, fue ejecutado en La Paz junto a los “Protomártires de la Independencia”. Antes de morir, dejó la histórica frase de : “La tea que dejo encendida nadie la podrá apagar”. José Miguel Lanza, valiente guerrillero, nació en Coroico, en 1781, estudió en La Paz, luego enviado a Córdova, mas no culminó sus estudios universitarios debido a la revolución de La Paz, donde fueron sacrificados sus hermanos Victorio y Gregorio. Fue el único caudillo de una republiqueta
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