
El ministro de Hidrocarburos, Mauricio Medinaceli, se refirió a las reacciones positivas de la población tras el anuncio del Gobierno sobre la eliminación de la subvención a los combustibles, el incremento del salario mínimo y el aumento de bonos sociales.
“La gente estaba consciente de que el subsidio es una enfermedad y que era necesario solucionar de la forma más rápida y responsable posible”, indicó la autoridad.
Medinaceli precisó que las nuevas medidas suponen el fin del contrabando de combustibles, en especial de diésel, que se importa en gran cantidad al país y que la única forma de combatir el contrabando en con medidas económicas.
Explicó que se “quita la oportunidad de arbitraje” y “se le quita el negocio a esos malos bolivianos que sin piedad les quitaban el dinero a los contribuyentes para ganar”.
También hizo hincapié en la necesidad de “pasar” al sector privado la distribución de diésel y gasolina en 2026, sin que ello signifique retirar a YPFB de la ecuación en la colocación de combustibles dentro del país.
En criterio del Ministro, las nuevas medidas aplicadas dan pie a la aplicación de reformas en el sector energético con nuevas leyes de hidrocarburos, electricidad, energías verdes y litio. “Estos pilares lo que intentan es introducir al sector privado nacional e internacional dentro de la cadena de valor de estos energéticos”, señaló.
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