
El coronel Adrián Javier Álvarez Arismendi asumió este lunes como nuevo comandante general interino de la Policía Boliviana, en reemplazo del general Mirko Sokol Saravia, quien presentó su renuncia al cargo en las últimas horas.
Álvarez Arismendi fue posesionado esta tarde en el hall del Palacio Quemado, en La Paz, donde el presidente Rodrigo Paz tomó juramento a las nuevas autoridades de la institución verde olivo.
El nuevo comandante general interino cuenta con 31 años de trayectoria policial y asumirá la conducción de la Policía en una etapa marcada por el reciente cambio de mando y cuestionamientos relacionados con la situación interna de la institución.
La designación se produjo horas después de que Sokol comunicara su salida de la jefatura nacional. El cambio fue confirmado durante una jornada en la que los principales jefes policiales fueron convocados al Palacio de Gobierno.
Junto con Álvarez Arismendi también fueron posesionados otros dos altos mandos de manera interina.
El coronel Roger Roca Saavedra asumió como subcomandante general de la Policía Boliviana y jefe del Estado Mayor Policial, mientras que el coronel Franz William Cabrera Quispe fue designado como inspector general de la Policía Boliviana.
Los tres nuevos responsables de la estructura superior de la institución recibieron sus cargos en una ceremonia encabezada por el presidente Paz.
El nombramiento de Adrián Javier Álvarez Arismendi se produce después de la salida de Sokol, quien había ocupado el cargo de comandante general de la Policía.
La renuncia del ahora exjefe policial ocurrió en medio de una investigación fiscal relacionada con unos supuestos audios en los que se hace referencia a presuntos hechos irregulares dentro de la institución y a la existencia de un grupo denominado “Golden Boys”.
Con la posesión de Álvarez Arismendi, la institución policial inicia una nueva etapa bajo un mando interino, mientras el Gobierno define la conducción de la Policía Boliviana.
(EL DEBER)