
El analista económico Gonzalo Chávez planteó una alternativa para desmontar gradualmente la subvención a los combustibles sin generar conflictos sociales. Su propuesta se basa en aplicar precios diferenciados mediante el uso de Big Data e inteligencia artificial, aprovechando información del B-Sisa.
Según Chávez, no todos los usuarios requieren el mismo nivel de subsidio. Por ello, sugiere que los vehículos de alta gama o de modelos recientes paguen el precio real del combustible, mientras que el transporte público y los autos de baja gama accedan a una subvención personalizada, ajustada a su consumo real y necesidad económica.
El sistema operaría directamente en las estaciones de servicio:
al ingresar la placa, el software identifica el tipo de vehículo y su historial de consumo, asignando de forma automática una cuota de litros subvencionados. Si un conductor intenta superar su consumo habitual, el excedente se cobraría a precio de mercado, lo que ayudaría a frenar el contrabando y la sobredemanda.
Chávez señaló que este tipo de segmentación ya funciona en países como Indonesia, Irán y Turquía, y que permitiría reducir el gasto fiscal sin eliminar abruptamente la subvención.
Afirmó que se trata de un “punto medio inteligente”, que combina tecnología, control y racionalidad para proteger a quienes realmente necesitan el apoyo del Estado.
WILMA CATARI
PERIODISTA DEL SISTEMA RTP