
Banco Unión y Whalemate con la colaboración de la Asociación de Bancos Privados de Bolivia (ASOBAN), congregaron a las principales entidades financieras que operan en el país a vivir una experiencia de aprendizaje y prácticas guiadas en vivo frente a amenazas cibernéticas que podrían amenazar la seguridad bancaria y lo más importante, actuar oportunamente de manera coordinada y colaborativa entre entidades para hacer frente a delincuentes digitales.
El encuentro reunió a representantes del sector financiero y especialistas de la industria tecnológica, con el propósito de promover la prevención, fortalecer las capacidades de respuesta ante amenazas digitales e impulsar una cultura de seguridad basada en la gestión de riesgos, la innovación y la preparación de las personas.
El programa contó con cuatro ponencias especializadas. Francisco Müller Amato, cofundador y presidente de Faraday y cofundador de Ekoparty, presentó “364 días sin testear: el pentest es una foto, tu superficie es una película”, destacando la importancia de una visión continua de la seguridad ofensiva y la gestión de vulnerabilidades.
Por su parte, Juan Pablo Nemer Kattan, director de INTEDYA La Paz Metropolitana, abordó “El lado B de la ciberseguridad: por qué la tecnología no basta sin un sistema de gestión y compliance”, poniendo en perspectiva el papel de los estándares, los procesos y el cumplimiento normativo en la protección organizacional.
Desde Okta, Gustavo Feldman, Enterprise Account Executive Manager, presentó “Okta protege la IA agéntica”, con una mirada sobre la identidad digital y su importancia para fortalecer la seguridad en un escenario de transformación tecnológica. Asimismo, Federico Hombre, cofundador y CTO de Whalemate, desarrolló la charla “Cerebro bajo ataque”, centrada en el riesgo humano y la necesidad de comprender el comportamiento de las personas como parte fundamental de la estrategia de ciberseguridad.

La primera jornada también propició espacios de intercambio y relacionamiento entre los participantes, fortaleciendo la colaboración entre actores del ecosistema financiero y tecnológico.
La segunda jornada estuvo destinada a una simulación práctica de respuesta ante incidentes, en la que los equipos participantes (Bancos Privados de Bolivia), pusieron a prueba a sus equipos profesionales con el desborde de capacidades, coordinación y toma de decisiones frente a escenarios de crisis cibernética.
Con esta iniciativa, Banco Unión contribuye a generar espacios de aprendizaje y articulación en torno a la seguridad digital, un desafío que requiere tanto soluciones tecnológicas como una gestión integral de los riesgos y la participación activa de las personas.