
Para el activista ambiental y director de la Fundación JUBILEO, Pablo Solón, la intervención policial a la reserva de Tariquía, que permitió el ingreso de PETROBRAS a esta región, sienta un mal precedente para otros contratos relacionados a la explotación de recursos naturales.
No se trata de oponerse porque sÍ a este proyecto, lo que las autoridades tienen que entender es que la función que cumple esta reserva es vital para el equilibrio del ecosistema y lo que es más importante: asegura que el ciclo hidrológico del agua se cumpla para garantizar el suministro del líquido vital en Tarija.
ÁNGEL LOZANO
PERIODISTA DEL SISTEMA RTP