
Los avasallamientos y tomas de tierra ejerciendo violencia, al parecer se han convertido en una práctica muy común, que utiliza la minería corporativizada, para ingresar a tierras no autorizadas. Hace una semana fue Yanacachi, en Sud Yungas, ahora los pobladores de Zongo, denunciaron este tipo de atropellos que lamentablemente están avalados por la justicia ordinaria.
La cotización del oro a nivel internacional estimula la actividad minera en nuestro y por consiguiente la conformación de cooperativas ilegales que se dedican a la explotación del oro sin ninguna regulación.
La problemática de la minería del oro es trasversal y sus efectos son multidimensionales porque sus impactos son ambientales y socioeconómicos.
Ante este tipo de irregularidades, el investigador del CEDLA Alfredo Zaconeta, plantea la urgente necesidad de que el estado elabore un registro actualizado para establecer si todas las actividades mineras son legales o ilegales.
ÁNGEL LOZANO VARGAS