
La reciente incautación de una importante cantidad de droga impregnada en madera encendió las alarmas sobre la existencia de una presunta red internacional de narcotráfico que operaría desde Bolivia utilizando sofisticados métodos para enviar sustancias controladas hacia mercados de Estados Unidos y Europa.
Según el análisis realizado por el abogado y experto en temas de seguridad, Luis Amado Pacheco, aproximadamente el 70% de la droga detectada habría ingresado desde Perú a través del departamento de Pando, mientras que el restante 30% correspondería a producción boliviana. Ambas cargas habrían sido mezcladas e impregnadas en madera procesada para facilitar su exportación y evitar controles antidrogas.
Pacheco explicó que este mecanismo no es reciente y requiere una compleja logística que incluye la tala de árboles, transporte a aserraderos, procesos químicos de impregnación y posterior exportación. Solo la preparación de la madera y la incorporación de la droga podría demandar entre tres y cuatro meses de trabajo antes de su envío al exterior.
El especialista señaló que las organizaciones criminales utilizan distintos métodos para ocultar la droga en la madera, incluyendo el ahuecado de piezas y la impregnación química. Asimismo, advirtió que no todos los cargamentos son detectados por las autoridades, estimando que una gran parte de los envíos logra llegar a destino sin ser interceptada.
De acuerdo con las estimaciones expuestas, alrededor de 100 toneladas de droga habrían sido exportadas mediante este sistema, representando un perjuicio económico cercano a los 8.000 millones de dólares para las estructuras del narcotráfico tras las recientes incautaciones realizadas en países vecinos.
La investigación también apunta a la posible participación de al menos diez empresas, tanto nacionales como internacionales, que deberán demostrar su desvinculación de los hechos ante las autoridades competentes. Los países vinculados a estas compañías incluyen Estados Unidos, Panamá y Colombia, entre otros.
Pacheco destacó el trabajo de inteligencia y de las unidades caninas que permitieron detectar los cargamentos en el exterior, pero cuestionó la falta de controles efectivos dentro del territorio boliviano. Además, consideró que las investigaciones deberán alcanzar a todas las instancias que pudieran tener alguna responsabilidad, incluyendo posibles nexos con instituciones estatales.
El Ministerio Público ya abrió una investigación para esclarecer el caso, considerado uno de los más relevantes de los últimos años por la magnitud de la droga involucrada y por el impacto que podría tener en la imagen internacional del país. La pesquisa buscará identificar responsabilidades y determinar el alcance real de la estructura que habría operado detrás de estos envíos ilícitos.