
El bloqueo instalado el jueves 11 de junio en la zona de Cerro Grande, en la provincia Guarayos, generó rechazo entre distintos sectores de Ascensión de Guarayos luego de que surgieran denuncias de que los movilizados no serían habitantes de la región, sino personas trasladadas desde el municipio de San Julián, donde se registra el punto de bloqueo más prolongado de Santa Cruz, con 30 días de vigencia.
La situación provocó malestar entre los pobladores por dos motivos: su rechazo a los bloqueos y la presencia de personas ajenas a la provincia liderando la medida de presión.
“No puede ser que esta gente esté usando nuestro territorio para hacer sus vandalismos, más aún en Cerro Grande, que es un lugar sagrado o santuario para el pueblo guarayo, porque según la tradición, en ese cerro se refugió el guarayo durante el diluvio universal”, manifestó el dirigente Ascencio Lavadez.
A las críticas por la presencia de bloqueadores foráneos se suman denuncias de presuntos cobros irregulares a conductores para permitirles el paso por el lugar. Según los denunciantes, las tarifas exigidas comenzarían desde los Bs 40.
De acuerdo con los reportes, estos cobros derivaron durante la madrugada en enfrentamientos entre personas retenidas en el bloqueo y quienes participan de la medida, dejando varios heridos. Hasta el momento, no existe un informe oficial sobre la cantidad de afectados ni sobre posibles aprehensiones.
En Santa Cruz, la Administradora Boliviana de Caminos (ABC) reportó tres bloqueos: San Julián (Los Troncos), San Germán (en cercanías del puente Ichilo) y el más reciente en Guarayos (Cerro Grande).
(EL DEBER)