
El ministro de Defensa, Ernesto Justiniano Urenda, afirmó que la intervención conjunta de las Fuerzas Armadas y la Policía Boliviana fue principalmente una labor de limpieza, más que un operativo de desbloqueo, debido a la escasa resistencia encontrada.
“La verdad que ha sido más una limpieza, porque hemos encontrado trayectos con bloqueos fantasmas, promontorios de tierra y piedras, pero sin resistencia”, señaló durante una inspección en la tranca de Achica Arriba.
Justiniano destacó que no se usaron gases lacrimógenos ni actos de fuerza, y que la tarea se limitó a retirar escombros acumulados sobre la vía. Resaltó además la actitud de los pobladores, quienes facilitaron el trabajo y expresaron su voluntad de recuperar la normalidad.
“La gente ha entendido y en este momento tenemos libre circulación desde Achica Arriba hasta El Alto”, afirmó.
El ministro sostuvo que existe un cansancio generalizado frente a los conflictos que afectaron el abastecimiento, el trabajo y la movilidad de miles de ciudadanos. “La victoria es de la gente que soportó estar sin trabajo, sin circulación y con sus derechos impedidos”, añadió.
Durante el recorrido, observó la reapertura de comercios y el retorno paulatino de las actividades económicas en la zona. “Empezamos a ver movimiento, circulación, vida y normalidad”, destacó.
Justiniano informó que el operativo continuará en los próximos días y que se mantendrán destacamentos militares y policiales en distintos puntos de la carretera para evitar nuevos bloqueos.
Tras más de 50 días de interrupciones, los vehículos comenzaron nuevamente a circular por la ruta troncal La Paz–Oruro, considerada estratégica para el transporte de pasajeros, alimentos, combustibles y mercancías.
“Hemos dado el primer paso”, concluyó el ministro, al señalar que el objetivo es consolidar la normalidad en las carreteras y garantizar el ejercicio pleno de los derechos de la población.
MINISTERIO DE DEFENSA