
El expresidente Evo Morales emitió un pronunciamiento en el que defendió los logros económicos de su gestión, denunció la exclusión de las víctimas de Senkata-Sacaba, y calificó como ofensiva la ausencia de la Wiphala del Palacio Quemado.
En su primer discurso como presidente de Bolivia, Rodrigo Paz arremetió contra los gobiernos del Movimiento al Socialismo (MAS), a los que acusó de haber despilfarrado 60.000 millones de dólares provenientes del gas. Calificó esa gestión como una “traición a la patria” y aseguró que el costo lo pagan los sectores más humildes.
“Nos traicionaron, bolivianos y bolivianas. Se depositó la fe, se gastaron 60.000 millones de dólares del gas. Nos traicionaron, y la traición se paga en Bolivia porque es el costo que tienen los más humildes. Vamos a defender a los más humildes. ¿Dónde está el mar de gas que nos dijeron? (…) ¿dónde está el litio?, Evo, ¿dónde está el litio?, Arce, ¿dónde está el litio?”, disparó Paz desde el Legislativo.
En defensa de su gestión, el exmandatario respondió a las críticas sobre la renta petrolera y el crecimiento económico. “Decir que se perdieron 60.000 millones de dólares por hidrocarburos es falso; así como no se puede equiparar los resultados de nuestra gestión con los de Arce. Los gobiernos neoliberales, incluyendo los de la familia Paz, dejaron a Bolivia con un PIB de 9.500 millones; en nuestra gestión se multiplicó por más de cuatro, alcanzando casi 42.000 millones”, aseguró.

También destacó que la renta petrolera entre 1985 y 2005 fue de 4.588 millones de dólares, mientras que entre 2006 y 2019 alcanzó 39.321 millones gracias a la nacionalización. “El 40% de esa renta se concentró en municipios y gobernaciones, triplicando las transferencias y acompañada de una inversión pública que pasó de 629 millones a 4.458 millones entre 2005 y 2018”, detalló.

También, Morales reafirmó su compromiso con el Estado Plurinacional y con la unidad en la diversidad. “La Whiphala representa a los pueblos, a nuestra historia y a la resistencia que permitió construir un país con dignidad, igualdad y justicia. Quitarla del Palacio es una ofensa al movimiento indígena originario campesino y un intento de borrar la memoria colectiva”, expresó.

Respecto a la posesión presidencial de Rodrigo Paz, expresó: “En el acto de asunción de un gobierno de derecha que promete ‘cambios’, estarán sentados Camacho y Áñez, responsables de los dolorosos hechos de Sacaba y Senkata, liberados por una justicia que ha dado la espalda a las víctimas”. Lamentó que los familiares de quienes perdieron la vida no tengan voz ni presencia en la ceremonia, y acusó al nuevo gobierno de haberlos ignorado desde el primer día.
El exmandatario también cuestionó al Tribunal Supremo de Justicia por adelantar criterio sobre su situación jurídica y por dejar en indefensión a las familias afectadas. “La verdadera justicia debe ser imparcial, sin privilegios para unos ni persecución para otros. No aceptaremos una justicia manipulada al servicio del poder ni de intereses ajenos al pueblo”, afirmó.
REDACCIÓN RTP