
Una investigación realizada por el economista ambiental Stasiek Czaplicki y publicada por la revista Nómadas alerta que la empresa “Bom Futuro”, cuyo dueño es Erai Maggi, conocido como el “Rey de la soya” en Brasil, estaría adquiriendo un predio de 30 mil hectáreas en el norte chiquitano por una suma que bordea los 20 millones de dólares.
El predio denominado INPA, visto desde el satélite, es una isla de bosque verde rodeado de tierras deforestadas que cumple una función de corredor ecológico, regulador hídrico y reserva de biodiversidad en todo el ecosistema de la región.
En teoría, el predio INPA está protegido por ley, pues se trata de tierras con vocación forestal reconocida, pero existen vacíos legales que ponen el futuro de estas tierra en peligro.
La posible venta a una empresa transnacional ligada al agronegocio plantea una pregunta urgente que se la trasladamos al Gobierno: ¿Sera este el principio del fin para uno de los últimos pulmones verdes de esa región chiquitana?
ÁNGEL LOZANO
PERIODISTA DEL SISTEMA RTP