Empresas tecnológicas necesitan hasta un millón de dólares para crecer

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Para una startup boliviana, comenzar a vender no significa haber superado las dificultades para conseguir inversión. La brecha de financiamiento llega en el momento de acelerar el crecimiento y expandirse hacia otros países: hay empresas que necesitan entre 200.000 y 1 millón de dólares, pero no encuentran los recursos para dar ese paso. El resultado es que muchas se quedan en el camino.

Una startup es una empresa de reciente creación que busca desarrollar un modelo de negocio innovador, repetible y altamente escalable mediante el uso de tecnologías digitales.

Ese vacío fue identificado en un diagnóstico elaborado para BID Lab por Babasú Ventures y Technopolis, explicó Corina Marion, directora regional Andes y Sudamérica de la Alianza Latinoamericana de Startups (ALAS), al poner en evidencia cómo la falta de capital puede frenar a emprendimientos que ya tienen actividad comercial y están preparados para crecer.

Según Marion, en Bolivia existe un grupo de startups listas para recibir inversiones de esos montos, pero la oferta disponible resulta insuficiente. La brecha, conocida como missing middle, afecta una característica central de estas empresas: su capacidad de crecer rápidamente y llegar a nuevos mercados. Sin inversión oportuna, esa expansión pierde velocidad, se va diluyendo y los negocios corren el riesgo de quedar limitados a una operación local.

El problema y las alternativas para enfrentarlo serán parte del ALAS Summit, que se realizará el 5 y 6 de noviembre en Santa Cruz de la Sierra, en el marco del Santa Cruz Tech Week. Su agenda incluye un Capital Forum dedicado a explorar otras estructuras de financiamiento para el ecosistema regional.

El encuentro tendrá diferentes actividades que se realizarán en la Universidad Tecnológica de Santa Cruz (Utepsa) y en Manzana 40. La participación es gratuita, previa inscripción y confirmación de los organizadores. Las personas interesadas deben ingresar a la página del encuentro y completar los formularios de registro correspondientes a las actividades a las que desean asistir. Si recibieron una invitación de un embajador de ALAS, deben indicar su nombre en el formulario. El equipo organizador revisará las solicitudes y confirmará la participación.

Más fondos locales para conectar con la inversión

Corina Marion considera imprescindible aumentar el número de fondos locales para que muchas startups no se queden en el camino.

Uno de las barreras para aumentar las opciones de financiamiento es la escasez de fondos que operen desde Bolivia. Esto, a juicio de Marion, impide que puedan conocer de cerca a los equipos de las startups, evaluar sus avances y generar confianza para iniciar inversiones que pueden extenderse durante años, tomando en cuenta que esta relación puede ser de hasta diez años.

La ejecutiva, también managing partner de Babasú Ventures, distingue dos necesidades en el país: ampliar el capital semilla para las etapas iniciales y cubrir las inversiones que requieren las startups cuando ya facturan y buscan expandirse.

En la primera etapa hay experiencias locales, como la de Escalatec. Marion considera que más universidades deberían contar con fondos capaces de acompañar sus programas de incubación y aceleración. Como referencia, propone inversiones iniciales de 10.000, 20.000 o 30.000 dólares que permitan dar continuidad al desarrollo de los proyectos.

Para las etapas posteriores, el desafío es aumentar la oferta y fortalecer el vínculo con los inversionistas internacionales. Según Marion, existen entre seis y siete fondos que operan desde el exterior y tienen un mandato de inversión en startups bolivianas a partir del respaldo de Fundapro.

Sin embargo, ese esfuerzo todavía resulta insuficiente. La distancia y el menor conocimiento del entorno pueden prolongar la evaluación y la canalización de recursos, explica.

Por ello, un fondo local puede facilitar ese proceso: su decisión de invertir ofrece una señal a otros actores de que ya se ha evaluado al equipo y se ha identificado una oportunidad. Además, tendrá capacidad para atraer inversiones conjuntas con fondos del exterior.

Combinar recursos y abrir otras opciones

Entre las alternativas que ALAS  pondrá en discusión está el blended finance o financiamiento combinado, que articula recursos públicos o de cooperación para el desarrollo con capital privado.

Marion explica que estos esquemas pueden incorporar contrapartes o garantías para movilizar inversión hacia determinados objetivos y países. Su aplicación depende de las condiciones de cada mecanismo y de que los proyectos y territorios estén comprendidos en su alcance.

El Summit de ALAS contempla un nutrido programa. Por ejemplo, contará con la participación de  Gonçalo Neves-Correia, de ThirdWay Partners, quien compartirá su experiencia con este tipo de estructuras. Tras constituir un primer fondo de 100 millones de dólares enfocado en África, la firma está levantando un segundo fondo que prevé incluir a Bolivia, Ecuador y Colombia entre sus destinos de inversión.

Se trata de una iniciativa en proceso de captación de recursos, que abre una posibilidad para Bolivia, aunque todavía no representa financiamiento disponible para sus startups.

Otra propuesta será presentada por N30 Ventures: facilitar salidas de inversión mediante mercados secundarios, donde un inversionista puede vender su participación a otro comprador. El modelo busca responder a quienes necesitan recuperar sus recursos en plazos más cortos que los habituales del capital de riesgo.

Desarrollar soluciones para mercados más amplios

La búsqueda de inversión también exige revisar hacia dónde apuntan los negocios. Marion plantea que las startups latinoamericanas pueden desarrollar soluciones para Estados Unidos, Europa o Asia y explorar áreas de tecnología de frontera, conocidas como deeptech.

Esa perspectiva será abordada por el inversionista Javier Martínez, cuya experiencia muestra que existe talento latinoamericano capaz de competir en esos campos. La propuesta es ampliar los mercados objetivo y conectar los proyectos con fuentes de capital más abundantes.

Marion explicó que, como máximo, un 2 % de las startups latinoamericanas consigue acceder a capital de riesgo. Frente a esa restricción, es necesario diversificar tanto los mecanismos de financiamiento como las oportunidades comerciales.

El Summit también prevé presentar propuestas recopiladas en mesas de trabajo regionales sobre financiamiento, con la intención de identificar mecanismos que permitan superar estas barreras.

Para Bolivia, el reto es construir una oferta que acompañe las distintas etapas del emprendimiento. Financiar el arranque deja una tarea incompleta si, cuando una empresa comienza a vender y necesita expandirse, vuelve a encontrar un vacío. Cubrir ese tramo es una de las condiciones para que más startups puedan convertir su desarrollo inicial en crecimiento sostenido.

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