
La directora del Colectivo Consumidores Conscientes, Rita Saavedra, atribuyó el agio, la especulación y el incremento desmedido de los precios de los alimentos a la acción de intermediarios durante los días de bloqueo. Señaló que esta situación afectó gravemente la economía de las familias bolivianas.
Saavedra afirmó que uno de los casos más evidentes fue el de la carne de pollo, cuyo precio llegó a comercializarse hasta en 150 bolivianos el kilo. Consideró que este tipo de prácticas demuestra la falta de controles efectivos para evitar abusos en momentos de crisis y desabastecimiento.
La analista sostuvo que esta coyuntura debe servir para impulsar políticas públicas que fortalezcan la producción y comercialización local de alimentos. En ese sentido, instó a las autoridades municipales y departamentales a promover mercados locales que reduzcan la dependencia de productos provenientes de otros departamentos.
ÁNGEL LOZANO-RTP