
El economista, investigador y líder político Miguel Urioste Fernández de Córdova falleció tras padecer una larga enfermedad. Fue reconocido por su aporte al estudio de la realidad agraria de Bolivia.
Urioste también adquirió notoriedad nacional por sus denuncias sobre el caso Bolibras, relacionado con la presunta obtención irregular de tierras fiscales en Santa Cruz.
El caso involucró a Bolibras S.A., empresa vinculada a dirigentes de Acción Democrática Nacionalista (ADN)
La denuncia cuestionaba trámites realizados ante la Reforma Agraria para obtener una extensa superficie de tierras fiscales. Los expedientes correspondientes a Bolibras I y Bolibras II sumaban 95.542,65 hectáreas.
Su labor más reconocida estuvo vinculada a la investigación agraria y la defensa de los derechos de las comunidades campesinas e indígenas. Fue fundador de la Fundación TIERRA, desde donde impulsó estudios, propuestas y debates sobre la tenencia de la tierra, la desigualdad rural y la necesidad de reformas estructurales en el sector agrario boliviano.
Urioste, nacido en Sucre en 1948, fue economista formado en la Universidad Católica Boliviana (UCB) y especialista en desarrollo rural y reforma agraria, con estudios de posgrado en Europa. A lo largo de su trayectoria se consolidó como investigador, ensayista y analista de los procesos de transformación del campo boliviano, además de desempeñarse en la esfera política como militante del Movimiento de Izquierda Revolucionaria (MIR) y posteriormente del Movimiento Bolivia Libre (MBL), por el cual fue candidato presidencial en 1997.
Además, Urioste fue uno de los principales denunciantes del denominado caso CAC-Fancesa, un escándalo que involucró a la empresa Consultoría, Auditoría y Contabilidad (CAC Ltda.) y que derivó en procesos judiciales y en la cárcel para algunos de los implicados.
El caso se remonta a 1990, cuando la Fábrica Nacional de Cemento S.A. (FANCESA) contrató a CAC Ltda. para supuestamente gestionar la renegociación de la deuda externa de la cementera.
Por ese trabajo, FANCESA pagó alrededor de 1,2 millones de dólares. Sin embargo, las investigaciones posteriores establecieron que la consultora no habría realizado las gestiones que justificaban ese millonario desembolso.
La renegociación de la deuda había sido encarada por otras instancias, entre ellas el Banco Central de Bolivia, situación que puso bajo cuestionamiento el contrato suscrito por la cementera y el destino de los recursos pagados a CAC.
Su fallecimiento generó expresiones de reconocimiento desde diferentes ámbitos. El expresidente Carlos Mesa destacó la integridad personal y el compromiso de Urioste con el país.
“Miguel Urioste, hombre íntegro, comprometido con Bolivia, con principios éticos innegociables. Amigo entrañable a quien admiré siempre. Su muerte me conmueve, su ejemplo será siempre un referente. Un abrazo de despedida querido Miguel”, escribió Mesa en sus redes sociales.
ERBOL, CORREO DEL SUR, BRÚJULA DIGITAL