Evo: quitar mi busto es reverencia al rey de España; en 1987 hubo protestas ante la visita real
Luego de que el Senado dispuso quitar su busto de la Asamblea Legislativa, el expresidente Evo Morales aseveró que el monumento era un reconocimiento a los indígenas y que, ahora, retirarlo es una “reverencia al Rey de España”. El miércoles, el Senado por dos tercios decidió el retiro del busto, al considerar que no había cumplido los requisitos de la Ley de Monumentos. La decisión del Senado coincidió con la jornada en que llegó a Bolivia el Rey Felipe VI de España, en una visita oficial. “Como reverencia al Rey de España -máximo exponente del colonialismo- que visita Bolivia, un grupo de senadores decidió retirar de la Asamblea Legislativa un busto con mi imagen que fue colocado, en el pasado, como reconocimiento a los pueblos indígenas”, publicó Evo en redes sociales. Denunció también la “mentalidad colonial” como una “doctrina de odio a los pueblos originarios; es exclusión, racismo y discriminación; es persecución y humillación; es difamación y linchamiento mediático”. “Podrán destruir bustos y monumentos pero no borrarán la memoria de los pueblos indígenas y de los trabajadores que lucharon contra los invasores colonialistas, opresores, explotadores, terratenientes, neoliberales y vendepatria”, agregó. El presidente de Bolivia, Rodrigo Paz, calificó al rey Felipe VI de España como un “muy buen amigo” antes de su visita oficial al país. Según informaron, el encuentro busca coordinar inversiones turísticas entre otros temas comerciales. La página Historias de Bolivia recuerda que el rey de España Juan Carlos I en compañía de la reina Sofía, llegaron al país en mayo de 1987 durante la presidencia de Víctor Paz Estenssoro. “En contradicción a la ola de fascinación en su recibimiento, fue objeto de reflexión y protesta por parte de indianistas y kataristas. Quienes aunque la prensa reflejaba otra situación en sus titulares afirmando que no había oposición campesina a la visita de los reyes españoles”, se lee el post basado en una ponencia de la historiadora aimara Marina Ari y publicada en la Revista Pukara nº 111. Según el artículo, “la mayor protesta la protagonizó un grupo de indianistas y kataristas que gritaron tanto contra la figura de los homenajeados como en contra del criollaje reverenciador. Martha Orozco, quien fue la principal figura, fue detenida violentamente por los policías. Otro grupo de indianistas se refugió en el Hotel Torino, perteneciente a un destacado indianista, y la policía ingresó al hotel pretendiendo detenerlos”. El material histórico detalla que dentro de las “actitudes neocolonialistas, los agentes de la policía y los empleados de la Alcaldía de La Paz, retiraron por la fuerza a los y las vendedoras callejeras, la mayoría de ellas de pollera, bajo el argumento de no presentar una imagen a los visitantes de España”. También se recuerda que la visita real coincidió con tensiones internas: desmentidos sobre guerrillas, ejercicios militares conjuntos con EE.UU., una huelga de hambre de la COB y productores de coca contra el Plan Trienal y la Ley de Sustancias Controladas. ERBOL, HISTORIAS DE BOLIVIA









