
Por primera vez en Bolivia, dos mujeres fueron elegidas para dirigir gobiernos departamentales. María René Soruco asumió la Gobernación de Tarija y Gabriela de Paiva, la de Pando. A esto se suma que Paola Aguirre se convirtió en la primera vicegobernadora de Santa Cruz, mientras que María René Álvarez preside la Asamblea Departamental y Luisa Nayar, el Concejo Municipal de Santa Cruz de la Sierra.
Las últimas elecciones subnacionales marcaron avances importantes en la representación política de las mujeres en Bolivia, pero aún persisten brechas en los espacios del poder ejecutivo y en la toma de decisiones.
Así coinciden autoridades y organizaciones que destacan la participación femenina en el ámbito político, en el marco del Día de la Mujer Boliviana, que se conmemora cada 11 de octubre.
Los datos del Observatorio de Género de la Coordinadora de la Mujer identifican como uno de los principales hitos la figura de dos mujeres en las gobernaciones.
El informe destaca que 184 de los 335 municipios del país, equivalentes al 55%, tienen concejos municipales con una composición paritaria o con mayoría de mujeres.
En términos generales, ellas ocupan el 49% de los cargos titulares, frente al 51% de los hombres. Son 955 concejalas y 989 concejales, una pequeña diferencia que demuestra el efecto de las normas de paridad y alternancia en la representación política.
No obstante, estos avances contrastan con la baja presencia de mujeres en los cargos ejecutivos municipales. De las 335 alcaldías del país, solo 31 están encabezadas por mujeres, lo que representa el 9,3%, frente a 304 alcaldes, equivalentes al 90,7%. La diferencia evidencia que las principales brechas para el acceso de las mujeres al poder político persisten en los espacios ejecutivos.
Sin embargo, el informe hace notar que la cifra refleja un leve avance respecto a procesos electorales anteriores, toda vez que el 2021 la participación política en el Ejecutivo alcanzaba al 6,5% y en 2015 al 8,6%.
Con respecto a las asambleas legislativas departamentales, las mujeres ocupan el 37% de los espacios, frente al 63% en el caso de los hombres. La cifra representa una disminución respecto a las elecciones de 2021, cuando las asambleístas mujeres electas representaban el 47%.

Desde la arena política
La gobernadora de Tarija destaca la participación de la mujer en distintos ámbitos y pondera que ha irrumpido en espacios que antes eran exclusivos para los hombres.
“Esto implica romper también con ciertos estereotipos de lo que se entiende por ser una mujer en la política. Es necesario, en mi caso, trascender a partir de la empatía, de la escucha y una gestión de mucho diálogo. Creo que también es necesario comprender que estas transformaciones, más que individuales, tienen una repercusión en lo institucional”, resalta María René Soruco.
Por su lado, la vicegobernadora cruceña considera que hay avances importantes, pero parciales, tomando en cuenta que existe mayor participación femenina en los órganos legislativos, esto también como reflejo del requisito de paridad en las listas de candidaturas. Sin embargo, todavía persisten “lastres mentales”, especialmente dentro de las estructuras de las organizaciones políticas que limitan el ejercicio efectivo del liderazgo femenino, porque se resisten a entender que las mujeres también pueden liderar proyectos políticos y asumir responsabilidades de conducción, afirmó.
Aguirre considera alentador el cambio en la mentalidad colectiva, reflejado en el voto ciudadano que ha confiado a mujeres el manejo de instituciones públicas de relevancia, como una gobernación.
También califica como un avance que, poco a poco, se tome en cuenta a mujeres para cargos en el órgano ejecutivo por su perfil y capacidad, como sucedió con ella en la Gobernación.
Sin embargo, insiste en que todavía quedan por derribar estructuras que impiden que las mujeres muestren su liderazgo real. “Cuando alcancemos igualdad de oportunidades en el ejercicio del liderazgo, ni siquiera va a ser necesaria la cuota obligatoria de género. Ya va a existir un convencimiento claro de que las mujeres podemos liderar por nuestra capacidad”, sostuvo.
La vicegobernadora cree que es necesario frenar el acoso político contra las mujeres, que califica de “feroz”. En ese sentido, señala que el Órgano Electoral tiene el desafío de impulsar políticas públicas efectivas y acciones que contribuyan a prevenir y combatir este tipo de violencia.
“Hay cientos de denuncias, pero solo hay tres sentencias por acoso político en todo el país hasta fecha, a más de 13 años de haberse promulgado la ley”, indica.
Por su lado, la presidenta de la Asamblea Legislativa Departamental destaca entre los hitos históricos la figura de Lidia Gueiler Tejada, que fue la primera mujer en asumir la Presidencia de Bolivia, quien demostró que el liderazgo femenino puede llegar a la más alta responsabilidad del Estado.
Hace notar que el rol femenino ha estado presente en las grandes transformaciones del país y en los esfuerzos cotidianos que contribuyen a cambiar una sociedad.
“La presencia femenina en la vida política no es una concesión, es una necesidad para fortalecer nuestra democracia. Las encontramos en la política, participando en las decisiones públicas y defendiendo sus convicciones”, sostiene.
Considera que Bolivia necesita más voces, miradas y liderazgos de mujeres capaces de entender que gobernar significa escuchar, servir y construir futuro.
“Como presidenta de la Asamblea Legislativa Departamental de Santa Cruz, conozco la responsabilidad que significa ocupar un espacio de decisión. También sé que cada lugar conquistado debe convertirse en una puerta abierta para las nuevas generaciones”, afirma.
En esa línea, la presidenta del Concejo pondera la presencia de las mujeres en la política, pero cree que “todavía tenemos una deuda: que esa presencia se traduzca en poder real para decidir y transformar”. “No queremos espacios concedidos ni cuotas que se cumplan solamente en el papel, sino participar en igualdad de condiciones, con voz, autoridad y capacidad de liderazgo”, insiste.
Para Nayar, la fuerza femenina ha demostrado que puede asumir responsabilidades públicas y ejercerlas con firmeza. “El desafío ahora es romper las barreras culturales y políticas que todavía limitan nuestra participación y abrir paso a una nueva generación de mujeres que no tenga que pedir permiso para ocupar el lugar que le corresponde”, puntualiza.
Apunta que la democracia será más plena cuando “la participación de las mujeres deje de ser una conquista que debemos defender y se convierta, sencillamente, en una realidad natural del ejercicio del poder”.
“Que nada nos limite”
En el Día de la Mujer Boliviana, las autoridades alientan a las mujeres a defender sus derechos y conquistar sus sueños. La gobernadora de Tarija recuerda la frase de Simone de Beauvoir: Que nada nos limite, que nada nos defina, que la libertad sea nuestra propia sustancia. “Creo que ese es el mensaje que hay que dar. La mujer vale y tiene la libertad de poder elegir cuál es el rumbo de su vida. Es tan libre y puede ser lo que ella quiere”, remarca.
Asimismo, la vicegobernadora Aguirre insta a la defensa de los derechos. “A las mujeres les digo que nunca agachemos la cabeza. Tenemos una de las mayores virtudes, que es el hecho de ser madres, de ser multifacéticas. No toleremos ninguna forma de violencia y, principalmente, aquellas niñas, jóvenes y mujeres que tienen la oportunidad de formarse, estudien”, expresó.
PARA SABER
Conmemoración. El 11 de octubre se celebra el Día de la Mujer Boliviana, una fecha destinada a reconocer el aporte de las mujeres al desarrollo del país y recordar la lucha por sus derechos y la igualdad de oportunidades.
Lidia Gueiler lo instituyó. La fecha fue instituida por decreto supremo durante el mandato de Lidia Gueiler, en 1980, en homenaje el nacimiento de Adela Zamudio, escritora, poeta y promotora de los derechos de las mujeres. Su obra cuestionó las restricciones sociales que enfrentaban las mujeres de su época y contribuyó al debate sobre su participación en la vida educativa, cultural y social del país.
EL DEBER