
Para el investigador de la Fundación Solón, Pablo Solón, el Banco Interamericano de Desarrollo (BID) es el principal acreedor de Bolivia. Según los últimos informes, hasta mediados del año pasado el saldo de la deuda externa con el BID era de 4 mil 380 millones de dólares, cifra que representa un tercio de toda la deuda externa del país.
Al margen de estos 4380 millones de dólares, tenemos una deuda contratada que aún no fue desembolsada de otros 1400 millones y si a esta le sumamos la última línea de crédito de 4500 millones de dólares, la deuda superara los 10 mil millones de dólares.
El Gobierno habla mucho de los nuevos créditos, pero muy poco de cómo utilizará estos recursos para generar ingresos suficientes para pagar los intereses y amortizaciones de dichos préstamos.
ÁNGEL LOZANO
PERIODISTA DEL SISTEMA RTP