
Un derrumbe de proporciones registradas la noche del martes en la bocamina Mejora, perteneciente a la Cooperativa Minera 9 de Abril de Potosí, cobró la vida de al menos tres trabajadores, en un hecho marcado por la confusión, la resistencia inicial del sector y la falta de información oficial certera en las primeras.
El gerente regional de la Corporación Minera de Bolivia (Comibol), Dennis Flores, informó al diario El Potosí que se reportó un accidente en la mencionada bocamina de la Cooperativa 9 de Abril.
El funcionario indicó que efectivos de la Policía se trasladaron al lugar para investigar si el hecho se debió a un derrumbe oa la caída de un planchón que afectó a los operarios. Asimismo, señaló preliminarmente que algunos de los afectados habrían sido rescatados con vida, mientras se evaluaba el saldo de posibles víctimas fatales, un panorama que las horas posteriores confirmaron como fatal.
De acuerdo con el reporte policial de la intervención, el llamado de auxilio ingresó cerca de las 23:00 del martes, alertando inicialmente sobre la existencia de Múltiples personas atrapadas tras el colapso estructural al interior del yacimiento, ubicado en la parte posterior del cerro histórico.
Ante la gravedad del aviso, un contingente policial especializado compuesto por siete efectivos se desplazó de manera inmediata hasta el área de operaciones. Sin embargo, al llegar al lugar, los uniformados chocaron con un primer obstáculo: los trabajadores apostados en el exterior del yacimiento les prohibieron el ingreso a la bocamina.
Los rescatistas intentaron dialogar con los familiares de las víctimas y buscaron coordinar la intervención bajo protocolos de seguridad industrial. Para ello, exigieron la presencia de algún directivo o responsable de la cooperativa que autorizara el acceso y asignara a una guía con conocimiento de las complejas labores subterráneas. Ningún dirigente se presentó en el lugar.
Ante el inminente riesgo para la vida de los propios uniformados y la falta de condiciones mínimas de seguridad, el equipo de rescate decidió no ingresar de manera autónoma a los túneles.
El rescate
Mientras los efectivos aguardaban en el exterior, fueron los propios compañeros de trabajo y trabajadores mineros quienes decidieron adentrarse en las galerías colapsadas por cuenta propia.
Horas más tarde, los mineros lograron extraer los cuerpos sin vida de tres de sus compañeros. A su salida, la Policía procedió a verificar los restos, confirmando trágicamente que ninguno presentaba signos vitales.
El escenario exterior se volvió hostil. En medio de un clima de profundas alteraciones, llanto e ira por parte de familiares y cooperativistas, los efectivos policiales se vieron imposibilitados de realizar el registro legal correspondiente y recabar los datos necesarios para establecer fehacientemente la identidad de los fallecidos.
Aprovechando la confusión, los cuerpos fueron subidos a vehículos particulares y, de acuerdo con versiones de los propios parientes, trasladados hasta la sede de la misma cooperativa.
Constatando que el perímetro había sido completamente abandonado por los mineros y los familiares, y sin garantías para continuar con las diligencias de ley, el contingente de rescate policial procedió a evacuar la zona a las 2:40 de la madrugada.
Hasta el cierre del presente informe, las investigaciones conjuntas continúan abiertas para esclarecer las causas y circunstancias exactas que desencadenaron este nuevo luto en las entrañas del Cerro Rico de Potosí.
(CORREO DEL SUR)