
Más de 24 horas después de iniciarse el incendio en la feria Barrio Lindo de Santa Cruz, las llamas continúan activas pese a la lluvia caída durante la madrugada y la mañana de este viernes. La emergencia deja cerca de 15.000 familias afectadas y millonarias pérdidas económicas para comerciantes que habían incrementado sus productos ante la expectativa de mayores ventas por el feriado largo de la Independencia de Bolivia.
El secretario de Seguridad Ciudadana de la Gobernación de Santa Cruz, Jorge Santistevan, explicó que las precipitaciones no fueron suficientes para extinguir el incendio. “La lluvia no está apagando el fuego”, afirmó, al señalar que aún permanecen dos focos de gran magnitud y varios puntos calientes bajo la estructura colapsada.
La autoridad indicó que aproximadamente el 70% del mercado quedó destruido por las llamas y que el resto de la infraestructura presenta daños severos debido a las altas temperaturas. “El fuego está controlado, pero no está extinguido”, remarcó este viernes , al advertir que persiste un elevado riesgo de derrumbe, motivo por el que se mantiene un amplio perímetro de seguridad para impedir el ingreso de comerciantes.
Las tareas de emergencia continúan con la participación de centenares de bomberos, policías, militares y voluntarios, quienes trabajan de forma estratégica para enfriar la estructura y acceder a los focos de incendio que permanecen bajo los escombros. Durante la emergencia, al menos 15 rescatistas fueron evacuados por intoxicación con humo.
El responsable del operativo, el mayor Carlos Canaviri, informó que el incendio se encuentra controlado en un 70%, aunque todavía existen sectores donde no es posible ingresar por el riesgo de colapso de columnas y techos. Explicó que durante las primeras horas de la emergencia llegaron a intervenir cerca de 350 bomberos y se utilizaron más de 500.000 litros de agua para contener las llamas.
El impacto económico también preocupa a las autoridades nacionales. El ministro de Desarrollo Productivo Óscar Justiniano confirmó que el siniestro afecta a cerca de 15.000 familias que dependían de la actividad comercial en Barrio Lindo. “Son casi 15.000 familias trabajadoras las cuales acá están en riesgo o han perdido todo”, señaló tras recorrer la zona afectada junto al ministro de Economía, José Gabriel Espinoza.
Justiniano destacó que muchos comerciantes habían abastecido sus puestos con mayor cantidad de productos debido al feriado largo, por lo que las pérdidas serían aún mayores. “De parte nuestra siempre va estar la voluntad de apoyar a quien trabaja y apuesta por el trabajo en Bolivia”, aseguró, mientras anunció que el Gobierno coordina acciones de apoyo y espera que las investigaciones determinen las causas que originaron el incendio.
Las autoridades informaron que una vez que el fuego sea extinguido por completo comenzarán las labores de remoción de escombros y la evaluación oficial de los daños materiales, mientras se mantiene el llamado a la población a no acercarse al mercado debido al riesgo permanente de nuevos colapsos.
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