
La Fiscalía de Oruro indaga responsabilidades penales tras la muerte de dos adolescentes en una avalancha humana ocurrida el 21 de septiembre en la unidad educativa Juan Misael Saracho. El evento, organizado por padres, excedió ocho veces el aforo permitido y carecía de medidas básicas de seguridad.
El evento “Saracho Fest” fue realizado en un espacio con capacidad para 500 personas, pero se imprimieron 4.000 entradas. Según el fiscal Alex Vargas, 662 boletos sobraron y 80 desaparecieron, presuntamente sustraídos por padres. La Fiscalía confirmó que miembros del comité organizador participaron en la impresión y venta de boletos, lo que agrava su situación legal.
La tragedia se agravó con el fallecimiento de María René, adolescente de 16 años, sumándose a la primera víctima. El evento no contaba con ambulancias, personal médico ni protocolos de emergencia. Solo seis guardias intentaron controlar a la multitud.
El Ministerio Público convocó a declarar a más de una docena de personas y anticipó que se ampliará la investigación a entre 12 y 15 nuevos citados, incluidos funcionarios municipales. También se analiza el uso indebido de un predio estatal con fines lucrativos.
La normativa vigente no prohíbe expresamente la realización de fiestas en unidades educativas, lo que revela un vacío legal. La Resolución Ministerial 001/2025 solo restringe el consumo de alcohol y los viajes de promoción. El dirigente del magisterio urbano paceño, José Luis Álvarez, advirtió que las juntas escolares tienen atribuciones amplias, lo que genera distorsiones y riesgos.
El vocalista Percy Ríos, del grupo Sangre Cumbiera, quien se lanzó al público durante el concierto, mantiene una fianza de Bs 6.000 y seguirá el proceso en libertad. La Justicia levantó su arraigo para permitirle trabajar.
EL DEBER