
Integrantes del sector agrícola y maquinistas del municipio de Achacachi cerraron el paso en la carretera principal hacia la sede de Gobierno para exigir el despacho de diésel. Los movilizados reportan la paralización de sus herramientas de trabajo desde hace dos semanas, situación que perjudica la preparación de los terrenos para el ciclo de siembra en el altiplano.
La medida de protesta incluye el rechazo al Decreto Supremo 5676, norma que fija el precio del carburante en 18 bolivianos para grandes consumidores. Según los representantes del gremio, el cobro de esta tarifa afecta sus compromisos económicos con entidades bancarias y resta sostenibilidad al trabajo del campo.
El abastecimiento del combustible resulta clave para la producción de papa, quinua, cebada y haba en la región. La interrupción en las labores agrícolas pone en riesgo la oferta de alimentos destinados al consumo familiar y a los centros de abasto del departamento.
(LA PRENSA)