
«Gobernar también significa tomar decisiones difíciles. Decisiones que pueden afectar la popularidad, que seguramente no van a gustarles a todos, pero que deben tomarse pensando en el bien mayor y, sobre todo, mirando el país a mediano y largo plazo», disparó el gobernador cruceño, Juan Pablo Velasco, con respecto al retiro de la subvención del diésel anunciado el viernes en la noche por el presidente Rodrigo Paz.
El gobernador respaldó la decisión del presidente de eliminar la subvención a los combustibles. «Durante décadas sostuvimos un modelo en el que el Estado compraba caro para vender barato, generando una enorme presión sobre las finanzas públicas y distorsiones que terminaron pagando todos los bolivianos. Nada es gratis, esto lo pagamos todos los bolivianos con la escasez y la inflación».
Velasco consideró que la decisión no fue fácil, pero «ahora viene una tarea igual de importante: construir mecanismos eficientes y focalizados para proteger a los sectores más vulnerables y reducir el impacto de esta medida sobre el costo de vida«. A lo que reiteró su propuesta al Gobierno Nacional: «mantener un apoyo focalizado al transporte público en todo el país, utilizando tecnología para identificar a los beneficiarios, controlar el destino de los recursos y evitar que el beneficio termine favoreciendo a quienes no lo necesitan».
Las declaraciones del gobernador se las conoció a través de sus redes sociales, donde remarcó que valora que el presidente haya tomado una decisión de esta magnitud.
«Ahora corresponde trabajar para que su implementación sea ordenada, transparente y con la menor afectación posible para las familias bolivianas. Las decisiones difíciles deben tener un objetivo claro: corregir los problemas de hoy para construir un país más sostenible y con mejores oportunidades para todos los bolivianos», concluyó.
(EL DEBER)