
Las tres bancadas políticas que dominaban la Asamblea Legislativa: PDC, Libre y Unidad, están rotas y su fraccionamiento abrió paso al menos a 12 bloques políticos que conviven en el Senado y Diputados. Esta diversidad política sale a luz justo cuando el Parlamento comienza a tratar los proyectos de ley que reformarán el Estado.
Los primeros divididos fueron los asambleístas del gobernante Partido Demócrata Cristiano (PDC) que llegó al Legislativo con 49 diputados y 16 senadores que empezaron su gestión en tres bloques: los “rodriguistas”, los “laristas” y los fieles al PDC.
Para asegurar la gobernabilidad, el PDC firmó un pacto con la alianza Unidad de Samuel Doria Medina, relación que apenas duró ocho meses, tras ese lapso, el líder de Unidad Nacional (UN) anunció que se alejaba de Rodrigo Paz. Al mismo tiempo su bloque hacía aguas porque no todos coincidían con Samuel.
Es así que salen a flote tres bloques, los “camachistas” de la línea de Luis Fernando Camacho, los “samuelistas” o de UN y los parlamentarios invitados o independientes. Gran parte de estos últimos, en la pasada gestión eran legisladores de Comunidad Ciudadana de Carlos Mesa.
Hasta aquí, con las peleas internas de estas tres bancadas se tienen nueve bloques. A éstos se suman las bancadas pequeñas como Súmate, Alianza Popular y el MAS, que no se fraccionaron.
En ese escenario, los parlamentarios empiezan el tratamiento de los proyectos de ley fundamentales. El primero que ingresa a la mesa de debate de la Cámara de Diputados es la nueva Ley de Inversiones, propuesta por el Ministerio de Economía. Le siguen las nuevas leyes de Minería e Hidrocarburos.
“Es un nuevo escenario”
Para el diputado Manolo Rojas del PDC oficialista, la Asamblea atraviesa por un cambio profundo en el que cada legislador puede expresar su postura sin necesidad de seguir una línea partidaria o “responder al jefazo”, como en la era del MAS.
El diputado Édgar Zegarra de Libre, minimizó el quiebre de su bancada asegurando que el conflicto solo es en el Senado “por las declaraciones desaprensivas” de la senadora Tomasa Yarhui.
Para el diputado, Carlos Alarcón de Unidad, los asambleístas están en una dinámica distinta que va más allá de responder a una línea partidaria porque se inclinan a aprobar todo lo positivo y a rechazar todo lo negativo. El alejamiento de Doria Medina de Paz “no generó ningún trauma”.
El diputado de Alianza Popular, Rolando Pacheco, asegura que sus colegas solo hacen un “show” y que Doria Medina y Tuto Quiroga son aliados de Paz.
EL DEBER