
El presidente Donald Trump planteó este viernes la posibilidad de una “toma de control amistosa” de Cuba, al afirmar que el Gobierno de la isla ha estado en conversaciones con su Gobierno sobre el futuro del país.
“Podríamos muy bien terminar teniendo una toma de control amistosa de Cuba después de muchos, muchos años”, dijo Trump a reporteros en la Casa Blanca. “Están pasando por grandes problemas y podríamos muy bien hacer algo bueno, creo, algo muy positivo para las personas que fueron expulsadas, o peor aún, de Cuba y que vive aquí”.
Trump no especificó cómo sería esa “toma de control” ni ofreció un cronograma para alguna acción potencial contra el país.
Las declaraciones del presidente se produjeron pocos días después de que soldados cubanos abrieran fuego contra una embarcación, que según La Habana estaba intentando infiltrarse en la isla, y en la que murieron cuatro personas, incluido un ciudadano estadounidense.
Funcionarios de Trump investigan aún el incidente, el cual el secretario de Estado, Marco Rubio, calificó de “altamente inusual” y no como parte de una operación oficial.
El jueves el vicecanciller de Cuba, Carlos Fernández de Cossío, dijo en conferencia de prensa que su pais estaba en comunicaciones con Estados Unidos por este incidente y aseguró que Waashington se había “mostrado disposición a cooperar”
Trump y sus asesores han criticado al gobierno cubano en el pasado, intentando aumentar la presión sobre sus líderes en las semanas desde que Estados Unidos forzó un cambio de liderazgo en Venezuela.
“Están en un gran problema, no tienen dinero, no tienen nada ahora mismo”, afirmó Trump. “Pero están hablando con nosotros”.
En los primeros meses de este año, tras la pérdida del gobierno de Nicolás Maduro en Venezuela —un aliado histórico—, Cuba enfrenta un agravamiento de sus frecuentes problemas económicos.
La falta de petróleo, antes provisto en gran medida por Venezuela, ha intensificado los apagones, la transportación de alimentos a zonas alejadas e incluso la prestación de servicios básicos como la recolección de basura. México, otro proveedor de petróleo para Cuba, ha suspendido sus envíos luego del decreto emitido por Trump a finales de enero en el que amenaza con imponer aranceles adicionales a los países que suministren hidrocarburos a la isla de forma directa o indirecta.
Especialistas consultados por CNN consideraron que esta crisis aún no es tan fuerte como la que se vivió durante el “período especial” que siguió en la década de 1990 tras la caída de la Unión Soviética, pero sí tiene efectos más visibles.
(CNN)