
El alto comisionado de la ONU para los derechos humanos, Volker Türk, condenó este sábado tanto los ataques de Estados Unidos e Israel en todo el territorio iraní como las represalias de Irán y señaló que “en cualquier conflicto armado son los civiles quienes acaban pagando el precio más alto”.
“Las bombas y los misiles no son la manera de resolver las diferencias, sino que solo provocan muerte, destrucción y sufrimiento humano”, advirtió en un mensaje en su cuenta oficial en X.
El jefe de derechos humanos de Naciones Unidas hizo un llamamiento a la contención para evitar mayores daños a la población e imploró a todas las partes a “actuar con sensatez, reducir la escalada y regresar a la mesa de negociación, donde apenas unas horas antes buscaban activamente una solución”.
“Esta es la única forma de resolver de manera duradera las profundas diferencias que existen”, subrayó el alto comisionado austríaco.
No hacerlo, advirtió, entraña el riesgo de “un conflicto aún más amplio, que inevitablemente provocará más muertes civiles absurdas y destrucción a una escala potencialmente inimaginable, no solo en Irán sino en toda la región de Oriente Medio”.
Türk recordó asimismo que el derecho internacional considera primordial la protección de los civiles en conflictos armados.
“Todos y cada uno de los actores implicados deben garantizar el cumplimiento de estas normas, y su violación debe conllevar la rendición de cuentas de los responsables”, advirtió.
El Ejército de Israel confirmó este sábado la ejecución de un ataque preventivo contra objetivos en Irán, en lo que representa una de las mayores escaladas bélicas en la región en años. El Ministerio de Defensa israelí aseguró haber ordenado la operación mientras sonaban sirenas de emergencia en Jerusalén y se recibían alertas ciudadanas sobre una amenaza “extremadamente grave”.
Las autoridades declararon estado de emergencia en todo el país y cerraron el espacio aéreo civil, al mismo tiempo que se reportaron explosiones en Teherán y otras ciudades iraníes. En un mensaje difundido tras el inicio de los bombardeos, el presidente de Estados Unidos detalló que las acciones militares se realizaban “de gran envergadura” con el objetivo de destruir las capacidades misilísticas y militares del régimen iraní.
Según un despacho de Infobae, Israel e EE. UU. coordinaron la ofensiva con el argumento de neutralizar lo que consideran una amenaza existencial proveniente de Teherán, que respondió con el lanzamiento de misiles y drones contra territorio israelí y posiciones de Estados Unidos en la región.
Por su parte, las fuerzas armadas iraníes indicaron que habían iniciado ataques de represalia y aseguraron que cualquier base que apoye a Israel sería objetivo legítimo. Las tensiones, alimentadas por años de disputas diplomáticas y preocupaciones por el programa nuclear iraní, podrían catapultar el conflicto hacia una confrontación más amplia con repercusiones internacionales.
Según reportes iraníes, un bombardeo alcanzó una escuela de niñas en Minab (provincia de Hormozgán), causando al menos 51 muertes y decenas de heridos. Irán respondió con misiles y ataques aéreos contra Israel y bases estadounidenses en países del Golfo (Bahréin, Qatar, Emiratos Árabes Unidos, Arabia Saudita e Irak).
La Unión Europea y varios gobiernos calificaron la situación como “grave” y “peligrosa, advirtiendo sobre el riesgo de una guerra regional prolongada. La escalada ocurre tras el fracaso de negociaciones nucleares entre Washington y Teherán a inicios de semana.
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