
El Fondo Monetario Internacional (FMI) recortó su previsión de crecimiento económico mundial para 2026 al 3%, frente al 3,1% proyectado en abril, debido al impacto del conflicto en Oriente Medio y el shock energético derivado de la crisis con Irán. Al mismo tiempo, el organismo elevó la inflación global al 4,7%, impulsada por el encarecimiento del petróleo y los alimentos.
“El conflicto ha provocado un shock en los mercados energéticos globales. La subida de los precios del petróleo encarece los costos de transporte y logística, lo cual repercute directamente en el precio de los bienes básicos y frena la actividad comercial en distintas regiones del planeta”, señaló el informe.
El organismo subrayó que el impacto será desigual según las regiones:
- Estados Unidos: crecería 2,3%, sostenido por su producción energética y el auge tecnológico.
- América Latina: se expandiría 2,4% en 2026, con una leve aceleración a 2,7% en 2027.
- Oriente Medio y Asia Central: las más golpeadas por el shock energético y la caída de exportaciones.
El FMI destacó que el auge de las inversiones en inteligencia artificial y tecnologías emergentes está evitando una desaceleración más profunda. “El dinamismo tecnológico compensa parcialmente el impacto negativo del conflicto”, subrayó el organismo.
AGENCIAS