Crisis migratoria en Ceuta

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El analista Vladimir Torres sostuvo en RTP Mundo que la crisis migratoria entre España y Marruecos representa un problema histórico que, al mismo tiempo, expone nuevas relaciones de poder.

Explicó que países europeos como España han pasado de políticas de contención y endurecimiento de controles hacia mecanismos de cooperación internacional con naciones como Marruecos, utilizadas como una especie de “tapón” para contener los flujos migratorios provenientes del norte de África y del África subsahariana.

Según Torres, esta estrategia habría mostrado resultados en determinados momentos, pero también generó una situación de dependencia considerada peligrosa desde la perspectiva de la política internacional.

A su juicio, España depende parcialmente de la colaboración marroquí para controlar sus fronteras y combatir el crimen organizado, mientras Marruecos ha identificado esa vulnerabilidad y puede utilizarla como mecanismo de presión política. La flexibilización de controles fronterizos, afirmó, evidencia una relación de poder que trasciende la dimensión estrictamente migratoria.

Torres consideró que la situación coloca al Gobierno de Pedro Sánchez frente a una doble vulnerabilidad: una crisis internacional vinculada a la migración y una crisis política interna derivada de la percepción de falta de control.

Señaló que el Ejecutivo español busca mantener una imagen de gobierno progresista, tolerante, integrador y defensor de los derechos humanos, por lo que tendría dificultades para responder mediante medidas de “mano dura” sin contradecir parte de sus propios principios políticos.

En ese contexto, sostuvo que la dependencia de Marruecos con España para garantizar la seguridad fronteriza, puede ser interpretada como una muestra de debilidad estatal. Para el analista, un gobierno que no puede actuar con autonomía sobre la seguridad de su territorio y depende de un país extranjero queda expuesto a una valoración negativa de la ciudadanía.

Torres también advirtió que la cuestión migratoria no puede analizarse únicamente desde posiciones ideológicas, porque involucra dimensiones humanitarias, económicas, sociales y de seguridad que requieren una mirada más amplia.

El analista también planteó que los movimientos migratorios deben ser observados sin caer en una idealización del fenómeno, debido a sus múltiples consecuencias para las sociedades receptoras.

Explicó que una parte de los migrantes puede incorporarse como mano de obra barata y contribuir a determinados sectores económicos, mientras los Estados deben afrontar simultáneamente mayores demandas sobre sistemas de asistencia social, seguros médicos y políticas de seguridad.

Sin embargo, Torres subrayó que la dimensión humanitaria no puede ser ignorada y señaló que quienes abandonan sus países muchas veces lo hacen en búsqueda desesperada de trabajo, alimentos y seguridad. En su análisis sobre España, Marruecos y Europa, también identificó una dimensión histórica y cultural vinculada a las relaciones entre cristianismo e islam.

Afirmó que esta tensión histórica ha dificultado la construcción de una Europa plenamente integradora y ha alimentado reticencias frente a determinados flujos migratorios. Para Torres, el episodio de Ceuta demuestra la complejidad de controlar simultáneamente las fronteras y las consecuencias humanitarias.

De cara a las elecciones españolas de 2027, Vladimir Torres anticipó que la crisis migratoria puede favorecer a las fuerzas conservadoras, particularmente a Vox, y contribuir a un cambio en el escenario político español.

El analista relacionó esta tendencia con un fenómeno más amplio que, según su interpretación, atraviesa Estados Unidos, Europa y también Latinoamérica: el avance de nuevas derechas conservadoras, liberales y radicales.

Señaló que cuando Pedro Sánchez utiliza términos como “invasión” para referirse al fenómeno migratorio, se evidencia el nivel crítico al que habría llegado el debate y el desgaste de un discurso progresista que durante años defendió una posición más tolerante.

Torres consideró que España podría estar transitando hacia un nuevo ciclo político, similar al experimentado por otros países europeos. En su lectura, los acontecimientos en Francia, Estados Unidos, Italia y Gran Bretaña forman parte de una tendencia internacional más amplia. Por ello, sostuvo que la crisis migratoria podría convertirse en un factor determinante para fortalecer a las fuerzas conservadoras y debilitar a los gobiernos progresistas.

Vea la entrevista completa en: https://www.youtube.com/watch?v=fURtPEGvv7k

Por: Annett Soliz Rivero

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