
La infraestructura energética de Ucrania volvió a ser blanco de ataques rusos. Los bombardeos nocturnos con drones y misiles provocaron cortes masivos de electricidad que afectan a más de 850.000 usuarios en dos regiones del país, según informaron las autoridades locales y la compañía energética ucraniana DTEK.
La situación genera preocupación ante la proximidad del invierno, cuando las bajas temperaturas incrementan la necesidad de electricidad y calefacción para millones de habitantes que permanecen en medio del conflicto armado.
Dnipropetrovsk: más de 600.000 habitantes sin electricidad
En la región de Dnipropetrovsk, ubicada en el centro de Ucrania, más de 600.000 habitantes quedaron sin suministro eléctrico después de que los ataques nocturnos dañaran instalaciones estratégicas de la red energética.
La empresa DTEK confirmó la afectación mediante un comunicado difundido en Telegram, en el que informó sobre los daños ocasionados en importantes infraestructuras del sistema eléctrico.
Los cortes representan una nueva presión sobre los servicios básicos de una población que enfrenta interrupciones recurrentes del suministro como consecuencia de los bombardeos rusos.
Un dron ruso golpea instalaciones críticas en Járkiv
La región de Járkiv también sufrió las consecuencias de los ataques. Un dron ruso impactó contra una instalación considerada crítica en las proximidades de la ciudad de Zlatopil, según informó su alcalde, Mykola Baksheyev.
El funcionario señaló que aproximadamente 250.000 clientes quedaron sin electricidad en la región.
Aunque los equipos técnicos comenzaron los trabajos de reparación, las autoridades reconocieron que todavía no existe una fecha precisa para restablecer completamente el suministro eléctrico.
La afectación en ambas regiones evidencia la vulnerabilidad de la infraestructura energética ucraniana frente a una estrategia de ataques que se ha mantenido durante los años de invasión rusa.
Cinco regiones afectadas por los bombardeos
Los nuevos ataques se produjeron apenas un día después de que el Ministerio de Energía de Ucrania denunciara otra ofensiva masiva contra instalaciones energéticas.
Aquella operación dejó sin electricidad a residentes de cinco regiones y dificultó significativamente la transmisión de energía hacia Kiev, la capital del país.
La continuidad de los bombardeos mantiene bajo presión al sistema eléctrico ucraniano, especialmente en un momento en que las autoridades deben garantizar el funcionamiento de hospitales, servicios públicos, industrias y sistemas de calefacción.
Zelenski acusa a Rusia de utilizar la energía como presión
El presidente ucraniano, Volodímir Zelenski, acusó a Rusia de intensificar los ataques contra la infraestructura energética con el propósito de aumentar la presión sobre Kiev en medio de las negociaciones diplomáticas.
Las declaraciones se producen antes de las conversaciones trilaterales auspiciadas por Estados Unidos, previstas para el martes y miércoles en Abu Dabi.
El mandatario considera que los bombardeos forman parte de una estrategia para debilitar la capacidad de resistencia de Ucrania mientras continúan los esfuerzos diplomáticos para abordar el conflicto.
Ucrania enfrenta otro invierno bajo amenaza energética
Desde el inicio de la invasión rusa, hace cuatro años y medio, las instalaciones eléctricas, centrales de generación y redes de transmisión de Ucrania han sido objeto de ataques reiterados.
La llegada de un nuevo invierno representa un desafío adicional para la población. En algunas regiones, las temperaturas ya se aproximan al punto de congelación, aumentando la dependencia de los hogares respecto al suministro eléctrico y los sistemas de calefacción.
La posibilidad de nuevos daños en centrales y redes de distribución mantiene la preocupación sobre la capacidad del país para garantizar los servicios esenciales durante los meses más fríos.
La crisis energética se suma así a las consecuencias humanitarias, económicas y sociales de una guerra que continúa afectando a millones de personas.
AGENCIAS