
La crisis por el suministro de combustible en el departamento del Beni alcanzó niveles impensables, a tal punto llegó el desabastecimiento de carburantes en esas poblaciones que el litro de gasolina cuesta 25 bolivianos. Así lo denuncio el diputado de Genghis Kan Justiniano, de Comunidad Ciudadana.
Ante la escasez de combustible la gente se trasladó a la capital de ese departamento, incrementando la demanda y por consiguiente limitando la distribución de estos carburantes.
La falta de combustibles repercute en el desarrollo normal de las actividades en esas regiones. Uno de los sectores más afectados es el transporte, que redujo sus operaciones por lo menos en un 80%.
ÁNGEL LOZANO
PERIODISTA DEL SISTEMA RTP