
En los primeros días de julio, el dólar paralelo ha registrado una baja. En sectores como el Obelisco, en La Paz, los librecambistas ofrecen la divisa entre Bs 14 y Bs 15, lo que representa una disminución respecto a meses anteriores.
El economista Gonzalo Chávez explicó que esta caída se debe, en parte, a que las empresas estatales dejaron de comprar dólares en el mercado negro y mediante criptomonedas, lo que antes había llevado el tipo de cambio paralelo hasta Bs 20 por dólar. Sin embargo, advirtió que esta baja es solo coyuntural y no significa una mejora estructural en la economía.
Chávez alertó que la economía boliviana sigue siendo frágil: la inversión extranjera es baja, las exportaciones han caído y no están ingresando suficientes dólares al país. Tampoco las remesas desde el exterior han crecido de forma significativa.
“El dólar está más barato, sí. Pero eso no quiere decir que el problema esté resuelto”, afirmó.
Por su parte, el economista Fernando Romero atribuyó la caída del dólar paralelo a varios factores:
Expectativas de cambio político, reflejadas en las encuestas.
Ingreso irregular de dólares por contrabando y turismo no controlado.
Prioridades de consumo de la población, que ahora destina sus ingresos a alimentos, salud y educación, dejando de lado la compra de dólares.
Aprobación de créditos internacionales, que mejora temporalmente el flujo de divisas.
Ambos expertos coincidieron en que, aunque el precio del dólar ha bajado, los fundamentos económicos siguen débiles y no hay aún una solución de fondo.
WILMA CATARI
PERIODISTA DEL SISTEMA RTP