
El analista económico Martín Moreira propuso eliminar la Agencia Nacional de Hidrocarburos y crear una Unidad de Control de Calidad de combustibles administrada por las universidades ante el conflicto generado por la problemática de la gasolina y diésel en Bolivia.
Asimismo, señaló que cambiar de proveedor de gasolina es inviable en el corto plazo, debido a que el país continuaría adquiriendo combustible bajo condiciones de crédito.
Tras dos días de paro y bloqueo del transporte de La Paz y El Alto, el Gobierno nacional y el sector llegó a un nuevo acuerdo que contempla cuatro puntos:
– Verificación del combustible en la planta de Senkata y en las estaciones de servicio. Asimismo, viajarán a todos los países de donde se adquiera la nueva gasolina para supervisar el proceso;
– Resarcimiento inmediato y que se más de una vez.
– YPFB abrirá sus oficinas físicas para recibir los reclamos de transportistas. También se podrán realizar estos reclamos de manera digital..
– Se garantiza el levantamiento inmediato de todas las medidas de presión de los sectores del autotransporte del departamento.
Al respecto, la UMSA en un pronunciamiento firmado por la rectora María Eugenia García y el vicerrector Tito Estevez Martini, concluye con la exigencia de que YPFB implemente controles efectivos de manera inmediata, informe con transparencia los resultados y detalle las acciones correctivas asumidas.
Entre estas acciones, la universidad menciona la necesidad de eventuales devoluciones de combustible, reclamos a proveedores internacionales y medidas concretas para evitar que situaciones similares se repitan.
El mensaje de fondo es contundente: sin control técnico, transparencia y rendición de cuentas, la crisis de los combustibles podría seguir escalando y afectar no solo a los conductores, sino a toda la economía boliviana.
ÁNGEL LOZANO Y EL DEBER