
Los padres y familiares de los cinco soldados reportados como desaparecidos en Viacha tras las explosiones permanecen por sexto día consecutivo en la intemperie, entre la Plazuela del Estudiante y las calles cercanas al cuartel Bolívar.
Esperan que las pruebas de ADN permitan establecer el parentesco con los restos humanos encontrados durante la búsqueda y, así puedan despedir a sus seres queridos.
Germán Cornejo, padre de Jhonny Alberto Cornejo, de 18 años, recuerda con nostalgia la última despedida de su hijo el pasado domingo. Desde entonces, peregrina cada día en busca de noticias del joven, a quien describe como una persona llena de sueños y anhelos, es el hermano mayor de la familia. La tragedia cambió la vida de sus seres queridos, pero mantienen la esperanza de encontrarlo entre los escombros para poder darle un último adiós.
Con el mismo dolor permanece Carmen Mamani, madre de Kevin Josmar Mamani, de 20 años y único hijo de su familia, durante estos días, los padres, madres y familiares comparten recuerdos, necesidades y proyectos que sus hijos tenían antes de ingresar al recinto militar.
Al conocer que sus nombres no figuraban entre los fallecidos y que fueron reportados como desaparecidos, comenzó una espera que aún no termina. Hoy piden a las autoridades acelerar la búsqueda, esclarecer lo ocurrido y garantizar justicia, mientras la esperanza sigue siendo el único consuelo frente a la incertidumbre.
El pasado viernes 4 de septiembre se produjeron dos explosiones en el recinto militar Bolívar de Viacha, La Fiscalía y peritos militares mantienen la investigación abierta para esclarecer las causas de la detonación del material bélico.
YENNY TICONA-RTP