
El experto en hidrocarburos de la Fundación Jubileo, Raúl Velásquez, advirtió que el incremento del precio del diésel tendrá un efecto en cadena sobre los costos de transporte, producción y, eventualmente, en los precios de bienes y servicios.
Velásquez explicó que el problema de los combustibles en Bolivia responde a una situación estructural que se arrastra desde hace una década, principalmente por la caída sostenida de la producción nacional de hidrocarburos.
Según el especialista, desde 2015 la producción de hidrocarburos líquidos se redujo en 63%, mientras que aumentó la dependencia de las importaciones. Actualmente, Bolivia importa alrededor del 95% del diésel y el 60% de la gasolina que consume.
El experto consideró positivo establecer un precio referencial de Bs 18 por litro de diésel para determinados consumidores, debido a que permitiría acercar el precio interno al costo real del combustible y reducir los incentivos para el contrabando.
Sin embargo, advirtió que el ajuste tendrá un impacto en la economía de los hogares, debido a que el incremento del costo del combustible puede trasladarse progresivamente al precio de otros productos y servicios.
Ante este escenario, la Fundación Jubileo pidió al Gobierno acompañar la medida con políticas sociales focalizadas que permitan proteger a los sectores más vulnerables frente al posible incremento del costo de vida.
Velásquez también planteó que los municipios y gobernaciones impulsen alternativas como el transporte público masivo, tomando en cuenta que el transporte es uno de los principales consumidores de energía en el país.
WILMA CATARI-RTP