
Un nuevo informe policial implica al expresidente del Gobierno José Luis Rodríguez Zapatero en una «dinámica de intermediación e influencias» con autoridades de Bolivia «orientadas a beneficiar los intereses» del grupo empresarial peruano Gloria, «mediando una contraprestación económica de 200.000 euros» que, de acuerdo con la tesis policial, se «camufló» mediante contratos de asesoría y cuyo pago se canalizó a través de la sociedad pantalla Focus Social Research.
La Unidad central de Delincuencia Económico y Fiscal (UDEF) de la Policía da por «acreditado» que Zapatero «realizó gestiones para conseguir» una reunión de directivos de este grupo con el ministro de Justicia de Bolivia –y actuaciones a través del Procurador General del Estado boliviano– y deduce, además, que pidió la mediación del expresidente del país Luis Arce, según el informe del 22 de junio.
Así las cosas, los investigadores han localizado en el móvil de Gertrudis, la secretaria del ex presidente español en su oficina profesional de Ferraz, varias conversaciones en las que altos funcionarios del Ejecutivo boliviano agradecían el «interés» de Zapatero y lo sitúan en reuniones celebradas en el palacio de la Presidencia, en La Paz.

En concreto, las evidencias que ya obran en poder del juez instructor de la causa, el magistrado José Luis Calama, contribuirían a apuntalar las sospechas de la existencia de un nuevo ejemplo de tráfico de influencias de Rodríguez Zapatero, en favor de sus contactos internacionales, y como resultado de su posición. De hecho, la UDEF ha identificado cómo el Grupo Gloria, holding industrial con delegaciones en varios países sudamericanos, pudo beneficiarse de la retirada de una importante deuda con la Administración, gracias al trabajo del expresidente español.
Así las cosas, la cementera Soboce (Sociedad Boliviana de Cementos) -que se integra en dicho conglomerado- fue condenada por el Tribunal Supremo de Bolivia quedando obligada al pago de una multa total de 107 millones de dólares a uno de sus principales homólogos en el mercado, por varias prácticas de competencia desleal. La aparición de Zapatero en escena, presuntamente, sirvió para que de manera reciente, en 2025, el Constitucional de la Paz, dejase en suspenso la sanción.
EL DEBATE