
¿Cómo llega un muchacho de un barrio trabajador a convertirse en el “Gerente de la Hidrovía” o cómo le gustaba que le llamen el “Rey del Sur” involucrado en una extensa red narco? Sebastián Enrique Marset Cabrera nació en 1991 en Uruguay, Montevideo. Su infancia transcurrió en el Cerrito de la Victoria, un barrio situado en el centro-oeste. Desde joven, mostró aficiones por el fútbol, las motos, las mujeres y el dinero.
Marset fue conocido como el hombre de las mil caras, usó su nombre de pila como identidades falsas —Gabriel De Souza Beumer y Luis Paulo Amorín Santos— y oficios como futbolista, productor, vendedor de inmuebles, de talleres de autos de alta gama para camuflar su red criminal.
Varias publicaciones afirman que recorría las calles de su vecindario en su motocicleta, que pronto se convertiría en su aliada para realizar entregas de marihuana. Comienza a trabajar en el comercio internacional de marihuana al recibir grandes envíos desde Paraguay enviados por Juan Domingo Viveros Cartes, tío del expresidente paraguayo Horacio Cartes, según detalla insightcrime.org.
En 2013, Marset es arrestado por primera vez junto a Viveros y condenado por tráfico de marihuana en su país natal. Así comenzó a figurar en investigaciones vinculadas al crimen organizado. Fue procesado por un cargamento de 450 kilos de marihuana.

El experto Nicolás Centurión en el artículo Ascenso y caída de Marset afirma que fue Viveros Cartes quien facilitó los contactos a Sebastián Marset. “Se sirvió de los contactos fuera de la cárcel, pero también adentro. Se codeó con delincuentes extranjeros, con pesados de verdad y por su trabajo serio, dedicado y eficaz escaló en el continente”.
Ahí genera nexos con miembros encarcelados del Primer Comando Capital (PCC) de Brasil, de la ‘Ndranghetta italiana y de mafias balcánicas. Recuperó la libertad en 2018 y en agosto de ese mismo año estuvo vinculado al homicidio de un amigo de su infancia ocurrido en el balneario Las Toscas, que no fue esclarecido por pérdida de pruebas, según Infobae.
Abandonó Uruguay. Fue entonces cuando la relación con Paraguay se hizo más estrecha y inició un período de movilidad constante por varios países de la región, principalmente Paraguay y Bolivia, donde comenzó a consolidar vínculos con organizaciones dedicadas al narcotráfico.
Según registros migratorios, su primera entrada oficial a Paraguay se produjo en abril de 2018, utilizando su identidad real. Posteriormente, continuó ingresando al país, pero con un documento boliviano falso bajo el nombre de Gabriel Souza Beumer.

Marset se establece en Paraguay. Presuntamente trabaja con Miguel Ángel Insfrán, alias “Tío Rico”, miembro de una familia prominente de ese país y con conexiones políticas-empresariales de alto nivel. Las autoridades creen que utilizó esos contactos para lavar dinero y evitar la vigilancia de la justicia.
Así, desde 2020, Marset se instaló en Paraguay junto a su esposa, la también uruguaya Gianina García Troche, y sus hijos. Durante ese tiempo fortaleció una estructura criminal orientada a la logística del tráfico de drogas y al lavado de dinero. El esquema operaba con cocaína producida en Bolivia, que era trasladada a pistas clandestinas en el Chaco, donde se realizaban tareas de acopio y preparación antes de su envío a Europa.
Según el medio NPY , “la primavera” del negocio de Marset fue durante la pandemia de COVID-19 donde sacó por hidrovías paraguayas más de 20 toneladas destinadas a Europa y África con ganancias millonarias. En junio de 2021 Marset salió de Paraguay rumbo a Europa y Medio Oriente para tejer conexiones criminales y abrir vías de lavado de dinero en clubes de fútbol.
En octubre de ese año fue detenido en Dubái con un pasaporte paraguayo falso que su socio Miguel Ángel Insfrán intentó validar sin éxito y en noviembre Uruguay le otorgó un nuevo pasaporte Dubái lo liberó y desde entonces desapareció.
En 2022, Paraguay lanza la Operación A Ultranza PY, la mayor acción contra el narcotráfico en su historia, con Marset y 23 personas acusadas de tráfico y lavado. En marzo de ese año, La Policía Internacional emite una Alerta Roja para su captura.
En mayo, el fiscal antimafia Marcelo Pecci es asesinado en Colombia mientras investigaba operaciones vinculadas a Marset. En ese caso, el presidente de Colombia, Gustavo Petro, acusó a Marset de “querer asesinarlo”.
Expuso en un post que el narco uruguayo era “muy amigo de gentes de la Fiscalía, que permitieron que su borre su nombre de los expediente del asesinato del fiscal paraguayo (Marcelo) Pecci”. Acotó que Marset forma parte de “la junta del narcotráfico de Dubai y que sus socios de la cocaína tienen minas de esmeralda en Colombia”.
En septiembre de 2022, el narco regresa a Bolivia, se instala en Santa Cruz y se convierte en copropietario y jugador del club Leones del Torno.
La capital oriental fue la base de operaciones de Marset y en julio de 2023 escapó junto a su familia tras un allanamiento. Luego de la operación policial las autoridades informaron que pudieron detener a dos presuntos empleados del uruguayo. Se incautó más de 16 teléfonos móviles y varios vehículos.
Desde entonces, Marset mantuvo presencia pública a través de redes sociales, entrevistas y cartas con un tono desafiante contra autoridades de Bolivia, Paraguay y Uruguay.
Según el diario La Nación, se lo vinculó en ese periodo con un atentado contra la fiscal Mónica Ferrero, especializada en estupefacientes y responsable de un caso en su contra. Otros medios, en cambio, interpretaron el hecho como una advertencia destinada a impedir que interceptara cargamentos de cocaína.

Pero, el círculo de Marset venía desmoronándose poco a poco, se lee en un artículo sobre Marset. El autor Nicolás Centurión detalla que Miguel Angel Insfrán alias “Tío Rico” fue apresado en Brasil en 2024. Y que en 2025 la justicia estadounidense condenó a Federico Santoro Vasallo, mano derecha de Marset, hacedor del lavado del dinero y administrador de las ganancias. “Previamente había sido detenido en 2023 y extraditado en 2024. Una condena que aún tiene mucho por revelar y que puede estar asociada justamente a la detención de Marset”.
También se indica que el senador de Paraguay Erico Galeano era otro que formaba parte del esquema de Marset. Fue condenado recientemente por el Tribunal de Sentencia Especializado en Crimen Organizado a 13 años de prisión por los delitos de lavado de activos y asociación criminal, en el marco de la causa judicial A Ultranza Py.
Para la Justicia, “Erico Galeano apoyó cooperativamente a la organización de carácter transnacional dedicada al tráfico internacional de drogas, precisamente dentro del período comprendido entre los años 2020 y 2021, tiempo en el cual esta organización realizó su actividad ilícita en el país”.
Fue presidente del Club Deportivo Capiatá en la época en la que Marset vistió la camiseta número a la que accedió por haberla comprado por 10.000 dólares. A su vez esa camiseta mostraba el sponsor Total Cars, una de las empresas de fachada que utilizaba el uruguayo. Empresa en la que figura como propietaria mayoritaria Gianina García Troche, su ex esposa.
Gianina García Troche se encuentra recluida en la cárcel de máxima seguridad de Emboscada. La ex esposa de Marset afronta causas en Paraguay luego de haber sido detenida en España y extraditada a suelo guaraní.
Otro de los integrantes del círculo de Marset que está fuera de combate es José «La Maldad» Estigarribia encargado de la estructura operativa y que fue extraditado desde Emiratos Árabes Unidos a Paraguay, en julio de 2025. Erland Ivar García López, conocido como «El Colla» es otro de los que cayó en desgracia y ya había advertido que Marset se encontraba en suelo andino. “El Colla” fue socio de Marset y tuvo un papel relevante dentro de la organización delictiva.
El último golpe a Marset fue la caída de Luis Fernández Albin, brazo ejecutor en Uruguay, con base en el barrio Cerro de Montevideo. Fue detenido en Argentina en 2025 a raíz de la investigación por el allanamiento a una finca que acopiaba más de dos toneladas de cocaína en la localidad de Punta Espinillo.
Luis Alberto Suárez, conocido como el “Betito” y considerado una figura relevante en el crimen organizado de Montevideo, fue detenido en noviembre 2025 tras allanamientos en Cerro Norte, donde lo hallaron en un búnker con múltiples puertas de seguridad.
Marset, el devoto de San Jorge, cayó el 13 de marzo en la zona de Las Palmas, en lo que el gobierno de Bolivia calificó como una “operación quirúrgica” ejecutada por un grupo de élite, sin muertos ni heridos.
Tras la acción, ocho personas fueron detenidas y se incautaron bienes por más de 15 millones de dólares, entre avionetas, autos de alta gama, droga y dinero en efectivo. Ante la fragilidad penitenciaria, Bolivia lo expulsó a Estados Unidos.
Así termina la primera temporada de la historia de fuga y crimen del capo uruguayo. Será puesto en el banquillo de los acusados en EEUU y abre una nueva trama relacionada a sus delitos mientras aguarda su destino en una cárcel de máxima seguridad. Según la DEA, quien lo llama el “Pablo Escobar moderno” será procesado por “lavado de dinero y tráfico de cocaína”,
Con datos de RTP, Visión 360, Infobae, InSight Crime, NPY