
Finalmente y luego de una intensa lucha, la resistencia de las comunidades indígenas en Tariquía cedió a las presiones del Gobierno, que envió un contingente policial para abrir paso a la petrolera a la zona de influencia de la reserva nacional de flora y fauna de Tariquía. Ante la impotencia, los pobladores imploraron para que se respete sus tierras, pero no sirvió de nada.
La resistencia local sostiene que este proyecto petrolero, avalado por el Gobierno, carece de legitimidad social, porque las comunidades indígenas no fueron consultadas y aunque parezca increíble los pobladores están siendo perseguidos y procesados simplemente por el hecho de defender su territorio.
La importancia de Tariquía es crucial para Tarija porque protege la fábrica de agua de la región, vital para el abastecimiento de la ciudad y el ecosistema de esa región. En ese sentido los defensores de esta reserva calificaron como un acto de traición del presidente Rodrigo Paz, porque firmó un acta de compromiso en 2019 para defender las reservas.
ÁNGEL LOZANO
PERIODISTA DEL SISTEMA RTP