
El Gobierno reportó un saldo positivo en la aplicación del Decreto Supremo 5503, al registrar una reducción de hasta el 50% en el consumo de diésel, lo que —según las autoridades— evidencia un freno casi total al contrabando de combustibles en el país.
El ministro de Hidrocarburos, Mauricio Medinacelli, explicó que tras eliminar el incentivo económico que alimentaba el contrabando, el mercado reaccionó de forma inmediata y el consumo de diésel tiende ahora a estabilizarse entre un 30% y 40% menos en comparación con periodos anteriores.
La autoridad señaló que antes de la aplicación del decreto, el contrabando de combustibles movía entre dos y tres millones de dólares diarios, generando redes de corrupción y una demanda artificial de diésel. Con la reducción del consumo, Bolivia requiere menos dólares para la importación de combustibles, lo que disminuye la presión sobre el tipo de cambio y permite un ahorro inmediato de divisas.
Medinacelli indicó que el Decreto 5503 restablece un sistema de formación de precios, con márgenes y precios de referencia, adaptado a la realidad actual del mercado internacional, con el objetivo de garantizar el abastecimiento, evitar filas y ordenar el consumo interno.
El presidente de Yacimientos Petrolíferos Fiscales Bolivianos (YPFB), Yussef Akly, informó que tras la aplicación del decreto el país logró un stock de diésel equivalente a aproximadamente 4,5 días de abastecimiento, lo que contribuye a dar mayor estabilidad al suministro.
WILMA CATARI
PERIODISTA DEL SISTEMA POPULAR