
En medio del torbellino político en Francia, el presidente Emmanuel Macron nombró este martes al hasta ahora ministro de Defensa Sébastien Lecornu, como el nuevo primer ministro del país. Su designación llega horas después de que François Bayrou renunciara como premier, luego que el lunes perdiera la moción de confianza en el Parlamento.
Macron nombró a Lecornu como su hombre de confianza en Matignon, encargándole inicialmente “consultar” a las partes con vistas a “construir los acuerdos esenciales para las decisiones de los próximos meses”, anunció el Palacio del Elíseo. Es el cuarto premier del país en aproximadamente un año.
El lunes por la mañana, Bayrou presentó su dimisión, que Macron aceptó. Se vio obligado a dimitir tras tan solo nueve meses en el cargo, frustrado por no haber cumplido una promesa fundamental: impulsar un plan impopular para controlar el creciente déficit de Francia.
Antes de la moción de confianza, Bayrou advirtió a los legisladores que su destitución no resolvería los problemas del país. “Tienen el poder de derrocar al gobierno, pero no el de borrar la realidad”, declaró. “La realidad seguirá siendo implacable: los gastos seguirán aumentando y la carga de la deuda, ya insoportable, se volverá más pesada y costosa”, consignó CNN.
Lecornu se enfrenta ahora al doble reto de sacar a Francia de su atolladero financiero y, al mismo tiempo, liderar un gobierno preparado para protestas masivas. Se prevén manifestaciones nacionales y bloqueos de carreteras para este miércoles, seguidos de una huelga sindical más amplia el 18 de septiembre.
Lecornu, de 39 años, es el ministro de Defensa más joven de la historia francesa y artífice de un importante refuerzo militar hasta 2030, impulsado por la guerra de Rusia en Ucrania.
Exconservador que se unió al movimiento centrista de Macron en 2017, ha ocupado cargos en autoridades locales, territorios de ultramar y durante el “gran debate” de los chalecos amarillos de Macron, donde gestionó la indignación popular mediante el diálogo. También ofreció charlas sobre autonomía durante los disturbios en Guadalupe en 2021, recordó The Associated Press.
Su ascenso refleja el instinto de Macron de recompensar la lealtad, pero también la necesidad de continuidad, ya que los repetidos enfrentamientos presupuestarios han derrocado a sus predecesores y han dejado a Francia a la deriva.
En ese sentido, apunta France 24, la elección de Lecornu indica la determinación de Macron de impulsar un gobierno minoritario que se mantiene firme en su agenda de reforma económica proempresarial, bajo la cual se han recortado los impuestos a las empresas y a los ricos y se ha aumentado la edad de jubilación.
Al entregarle el cargo a Lecornu, Macron corre el riesgo de distanciarse del Partido Socialista de centroizquierda y deja al presidente y a su gobierno dependiendo del apoyo parlamentario de la ultraderechista Agrupación Nacional de Marine Le Pen, agrega el medio francés.
La prioridad inmediata de Lecornu será forjar un consenso sobre un presupuesto para 2026, una tarea que resultó estar detrás de la caída de Bayrou, quien había impulsado fuertes recortes del gasto para controlar un déficit que casi duplica el límite del 3% del PIB de la UE.
(LA TERCERA)