
En las ciudades fronterizas de Bermejo y Yacuiba, el boliviano gana terreno frente al peso argentino, que atraviesa una fuerte depreciación. Actualmente, 1.000 pesos argentinos se cotizan en Bs 8,5 para la venta y Bs 7,8 para la compra, cuando semanas atrás llegaban a valer entre Bs 14 y 15.
El presidente del Colegio de Economistas de Tarija, Fernando Romero, explicó que la caída del peso argentino se debe a los ajustes monetarios implementados en ese país para enfrentar los desequilibrios de su mercado interno, lo que ha derivado en una marcada devaluación frente al dólar.
Romero señaló que esta depreciación tiene varias consecuencias: reduce el poder adquisitivo de los turistas argentinos que visitan Bolivia y también afecta al contrabando a la inversa, es decir, al ingreso de productos argentinos al mercado boliviano.
“Con la devaluación del peso argentino entrará menos contrabando, porque ahora en Argentina los precios son más altos que en Bolivia”, indicó.
Según el economista, esta situación podría frenar la llegada de visitantes y disminuir el movimiento económico en la frontera, al menos en el corto plazo.
WILMA CATARI
PERIODISTA DEL SISTEMA RTP