
En Bolivia, el cóndor andino enfrenta una de sus etapas más críticas como especie altamente vulnerable. La pérdida de hábitat y los ataques humanos han reducido su población de forma alarmante.
El Bioparque Vesty Pakos ha logrado rescatar este año a dos ejemplares en riesgo extremo. Ambas aves fueron rehabilitadas, devolviéndole una segunda oportunidad de vida en medio de la adversidad.
Pese a existir normativas de protección, los esfuerzos siguen limitados por la falta de recursos económicos. Proyectos clave como censos y planes de conservación no avanzan, dejando en incertidumbre el futuro de la especie.
ÁNGEL LOZANO
PERIODISTA DEL SISTEMA RTP