
Sergio Illescas Melgar, un joven tarijeño, de 28 años, quien residía en Colina, Chile fue asesinado y su familia se enteró de lo sucedido después de un mes, tras perder todo contacto con él e iniciar su búsqueda a través de redes sociales y grupos de residentes bolivianos.
Los familiares sostienen que el costo del proceso de repatriación es elevado y supera las posibilidades económicas de la familia, por ello piden ayuda, para que los restos de su familiar retornen a Tarija.
“Fue un boliviano que salió en busca de un futuro mejor y murió lejos de su tierra. No queremos que quede en el olvido”, manifestaron.
Los dolientes hacen un llamado solidario a la población boliviana y a las autoridades competentes para colaborar en este difícil momento y lograr que Sergio vuelva a su tierra natal
Según el Diario Tarija Actual, el fallecido mantenía permanente contacto con su familia y con su hijo de ocho años y visitaba el país con frecuencia, sin embargo, desde hace un mes, se perdió todo rastro de él.
La familia, desesperada inició la búsqueda de Sergio a través de redes sociales y grupos de residentes bolivianos en el vecino país, y luego recibió la trágica noticia sobre su muerte. El joven había sido asesinado y su cuerpo hallado en un matorral.
Hasta el momento, no se conoce con exactitud la fecha de su fallecimiento ni las circunstancias en las que ocurrió el crimen. La familia exige que el caso sea investigado y que se haga justicia, según el diario.
Sergio vivió gran parte de su vida en Tarija, donde creció en el seno de una familia humilde junto a sus abuelos, tíos y primos, sin embargo, emigró a Chile hace tres años, en busca de mejores oportunidades, y logró establecerse en la comuna Colina, junto a su pareja.
Se enfatiza que los allegados claman apoyo urgente para evitar que sus restos no sean cremados o enviados a una fosa común ya que su deseo es trasladarlo a Bolivia para darle cristiana sepultura,
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