
Tras dos semanas de persecución en el Atlántico, Estados Unidos ha interceptado este miércoles con ayuda del Reino Unido un petrolero ruso que trató de burlar el bloqueo de Washington a las exportaciones de crudo venezolano. Rusia ha denunciado la “interceptación ilegal” de su buque en un comunicado en el que también asegura que “ningún Estado tiene derecho a eso”.
Las fuerzas estadounidenses han anunciado además que abordaron esta noche un segundo barco vinculado a Carcas en aguas del Caribe. En paralelo, el presidente norteamericano, Donald Trump, y su equipo continúan amenazando con tomar Groenlandia: un comunicado de la Casa Blanca afirma que “adquirir la isla es una prioridad de seguridad nacional para EE UU” y que “recurrir al Ejército es una opción”.
En respuesta, Francia ha anunciado que está trabajando para “tomar represalias” con sus socios en un plan para articular una respuesta si Estados Unidos cumple su amenaza de apoderarse de Groenlandia, según ha informado Jean-Noël Barrot, ministro de Asuntos Exteriores del país galo. Además, el ministro de Asuntos Exteriores, José Manuel Albares, ha advertido al Gobierno estadounidense que los “recursos naturales de Venezuela son del pueblo venezolano”, después de que Donald Trump haya asegurado que el país sudamericano le entregará 50 millones de barriles de petróleo.
(EL PAÍS)