
El reclutamiento de jóvenes bolivianos para la guerra en Rusia y Ucrania ha destapado una red global de trata de personas, según denuncias en Santa Cruz. Al menos una treintena de compatriotas habrían sido captados con la promesa de empleo y salarios en dólares, pero terminaron en el frente de batalla.
El experto en seguridad y defensa Samuel Montaño explicó que esta red aprovecha la necesidad económica para convencer a los jóvenes con engaños y promesas de salarios en dólares. Señaló que los países en conflicto recurren a extranjeros porque su propia población se niega a participar y advirtió que recuperar los cuerpos de los fallecidos es poco probable por el alto costo económico.
El especialista en derecho y geopolítica internacional Franklin Gutiérrez sostuvo que el caso se adecua a la figura penal de estafa con contratos criminalizados, revelando un vacío legal internacional. La normativa actual castiga la trata de personas y el mercenarismo bajo el Derecho Internacional Humanitario, pero no tipifica la captación de nacionales para guerras extranjeras.
El Ministerio Público activó investigaciones de oficio por trata y tráfico de personas y solicitó cooperación internacional. El debate plantea una interrogante de fondo: los bolivianos reclutados son combatientes, mercenarios o víctimas de trata de personas en un negocio transnacional con modus operandi consolidado y vacíos legales que dificultan sancionar el reclutamiento de nacionales en conflictos armados.
La Embajada de Rusia en Bolivia negó cualquier vínculo con el reclutamiento de ciudadanos bolivianos para participar en el conflicto bélico, y en su lugar, ha acusado a Ucrania de captar y llevar a bolivianos y otros extranjeros a la guerra.
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— RTP Bolivia (@rtp_bolivia) July 15, 2026
🇷🇺Rusia acusa a Ucrania de reclutar a bolivianos pic.twitter.com/pgDWfc8o6j
ÁNGEL LOZANO-RTP