Logo800

China 2.0: de fabricar a escala a innovar para el mundo

Facebook
Twitter
WhatsApp
LinkedIn
Telegram
Email
Imprimir
china
(Foro de Verano de Davos, Dalian, China. Fuente: VCG.)

Hoy en día, algunos advierten sobre un supuesto “China Shock 2.0”. Esta vez, la preocupación ya no gira en torno a los textiles o los muebles, sino a los vehículos eléctricos, las baterías, la inteligencia artificial y la robótica.

Pero calificarlo como otro “shock” resulta demasiado limitado. Parte de la idea de que el progreso tecnológico de China necesariamente debe producirse a expensas de los demás.

En el Foro de Verano de Davos de este año, celebrado en Dalian, el primer ministro chino, Li Qiang, propuso una lectura diferente: “China Opportunity 2.0”.

Lo entiendo como una propuesta sobre el papel cambiante de China en la economía global.

La primera fase de esa oportunidad surgió de un mercado enorme, una manufactura competitiva y una escala extraordinaria. Podríamos llamarlo un dividendo de mercado. La segunda fase podría venir de un dividendo de innovación: la capacidad de China no solo para desarrollar tecnologías, sino también para comercializarlas y desplegarlas con rapidez.

Foro de Verano de Davos, Dalian, China. Fuente: VCG.

Esto es importante porque la invención por sí sola no cambia el mundo. Una tecnología solo genera valor real cuando se vuelve fiable, asequible y ampliamente disponible. China puede ayudar a cerrar esa brecha entre el avance tecnológico y su adopción a gran escala.

Para las empresas internacionales, China es cada vez más que un simple mercado o una base manufacturera. Es también sede de centros de innovación, un vasto campo de prueba y un socio para la comercialización.

Para las economías en desarrollo, la oportunidad es aún mayor. La escala de China ya ha contribuido a reducir el costo de una amplia gama de bienes tecnológicos avanzados, como los paneles solares, las baterías y la movilidad eléctrica. Si este mismo proceso se extiende a la inteligencia artificial, la robótica y la tecnología médica, las capacidades avanzadas podrían llegar a países que, de otro modo, tendrían dificultades para acceder a ellas.

Foro de Verano de Davos, Dalian, China. Fuente: VCG

El valor de la innovación no se mide únicamente por quién inventa primero, sino por cuántas personas terminan beneficiándose de ella.

El mundo no necesita menos innovación por temor a quién pueda liderarla. Necesita más innovación, desde más lugares y al alcance de más personas.

China permitió al mundo fabricar a escala. Su próxima contribución podría ser ayudar al mundo a innovar a escala. Esa es la promesa de China Opportunity 2.0.

Michael Wang Anchor, Global Business and BizTalk, CGTN

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Scroll al inicio