
Venezuela continúa bajo tensión sísmica. Tras los dos terremotos del 24 de junio de 2026 —de magnitudes 7,2 y 7,5, ocurridos con apenas 39 segundos de diferencia— se han registrado más de 20 réplicas, algunas perceptibles en Caracas y estados vecinos.
El Servicio Geológico de Estados Unidos (USGS) advirtió que podrían producirse nuevas réplicas de gran magnitud y activó una alerta roja por el impacto humano y económico.
El fenómeno se conoce como doblete sísmico, poco frecuente, originado en la falla de San Sebastián, donde la interacción de las placas del Caribe y Suramericana acumuló tensión durante décadas. La liberación de esa energía provocó dos movimientos telúricos consecutivos que devastaron la región central del país.
El balance oficial confirma 164 fallecidos y 971 heridos, aunque el USGS proyectó un escenario mucho más grave: entre 10.000 y 100.000 posibles víctimas según su modelo PAGER, que evalúa población expuesta y vulnerabilidad de las construcciones.
Los daños son severos: edificios colapsados en Caracas y La Guaira, hospitales afectados, cortes de agua y electricidad en varios estados, y el cierre del aeropuerto de Maiquetía por daños estructurales. La emergencia nacional fue declarada en Caracas, La Guaira, Miranda, Aragua, Carabobo y Falcón.
Agencias