
En su intervención ante la Asamblea General de Naciones Unidas, el Rey Felipe VI condenó “el execrable terrorismo de Hamás” y la “brutal matanza del 7 de octubre de 2023 contra la población israelí”, reconociendo el derecho de Israel a defenderse. Pero con igual firmeza, exigió que el gobierno israelí respete sin reservas el Derecho Internacional Humanitario en Gaza y Cisjordania.
“Demandamos un alto el fuego con garantías, el acceso inmediato de ayuda humanitaria y la liberación de todos los rehenes que Hamás retiene con crueldad”, afirmó.
Felipe VI advirtió que “no podemos guardar silencio ante la devastación, los bombardeos de hospitales y escuelas, las muertes civiles, la hambruna y el desplazamiento forzoso de cientos de miles de personas… ¿con qué destino?”. Calificó estos hechos como “actos aberrantes que repugnan a la conciencia humana y avergüenzan a la comunidad internacional”.
“España es profundamente orgullosa de sus raíces sefardíes. Cuando hablamos al pueblo de Israel, hablamos a un pueblo de hermanos”, expresó el Rey. “Por eso nos duele tanto, nos cuesta comprender lo que el gobierno israelí está haciendo en Gaza”. Llamó a la comunidad internacional a asumir su responsabilidad y avanzar hacia una solución viable basada en la existencia de dos Estados.
“La dignidad humana no es negociable”, insistió Felipe VI. “Las normas son la voz de la razón en las relaciones internacionales, nuestra mejor defensa ante la ley del más fuerte. Un mundo sin normas es una incógnita terrible; un tiempo sin normas, una nueva Edad Media”.
El Rey alertó sobre el riesgo de caer en espirales sin retorno y defendió el papel insustituible de Naciones Unidas: “En momentos de zozobra, más que nunca debemos leer bien las claves de nuestro tiempo”. Reivindicó la relación de vecindad con Marruecos y recordó que la ONU nació para cerrar capítulos oscuros de la historia.
Felipe VI calificó de “injustificable” la agresión rusa contra Ucrania y reafirmó el compromiso de España con una paz justa y duradera. También defendió la inmigración como “vector de desarrollo mutuo” y pidió que los Derechos Humanos de los migrantes sean el eje de toda acción.
Agencias